Elías Rubio Marcos y su "CAJÓN DE SASTRE"

Recopilación de artículos publicados y otros de nueva creación. Blog iniciado en 2009.

viernes, 23 de julio de 2010

EL GAS DE HONTOMÍN



FOTOGRAFÍAS: Accesos a subterráneos y lavadero, en Hontomín (Tomadas en 2007).

Se halla en busca y captura. Se trata del sujeto conocido como óxido de carbono, y que responde también al alias de dióxido de carbono, aunque sus amigos más próximos le conocen como CO2.
Aparte de la broma, ¡qué maravilla! ¡capturar el CO2 de la atmósfera y encerrarlo bajo tierra! Así se pretende paliar el calentamiento global. La ciencia no tiene límites, convencido estoy de ello. Pero también sé de un dicho popular muy de nuestra tierra que dice “los experimentos con gaseosa”. Y es que, a un redomado profano como yo, y también muy asustadizo, se le ocurren preguntas de bombero retirado, o de ficción: ¿qué consecuencias puede tener para la zona la existencia de este almacén geológico de gas? ¿Habrá fugas? Y si las hubiera, ¿serán inocuas o dañinas? ¿El agua de las fuentes cercanas, aflorará con gas o sin gas? ¿Se teñirán y contaminarán las aguas del río Homino, como ya ocurrió en el pasado con vertidos de una fábrica cercana? Mira, que ya tenemos el vertedero general de basuras muy cerca...

Ya digo, ¡una maravilla! Uno se imagina un hueco bestial en el interior de las tierras rojas de Hontomín, y al gas flotando en él, haciendo olas e intentando escabullirse por el menor resquicio que se le presente.

¡Lo que es la ignorancia!

miércoles, 21 de julio de 2010

VALDEAJOS TUVO NIÑOS

FOTOGRAFÍA: Circa 1950

Los chicos a un lado de la maestra, las chicas al otro, quince y quince. Separación obligada, costumbre de otro tiempo, de 1950 más o menos. Cuando veo estas viejas fotografías de escuela me derrito, me sugieren demasiado. Nos hablan de un tiempo en el que los pueblos estaban llenos de vida, de cuando nadie sospechaba que el cataclismo demográfico ocurrido en Burgos se iba a producir. Hoy, sin ir más lejos, leo una noticia que abunda en el desastre: “Burgos pierde 3700 vecinos en el último año", resta y sigue, para desgracia de los pueblos, para martirio de las grandes ciudades. El campo, vacío, las ciudades, atestadas. ¿Dónde va Vicente?, donde va la gente, en un afán de no estar solos. Y volviendo a la fotografía, ¿qué fue de aquellos niños y niñas, tan abrigaditos en el frío páramo de Valdeajos? Cuando posaban, todavía no conocían que bajo ellos estaba el petróleo que dio fama a su pueblo, ni tampoco sospechaban que un día habría vida más allá de Franco, aquel señor de bigote y capa que presidía la pizarra de sus números. ¿Qué fue de estos niños? ¿Adónde les llevó la vida y el viento de La Lora?

domingo, 18 de julio de 2010

ÁRBOL DE LA PROVINCIA, ÁRBOL DE LOS DESEOS







FOTOGRAFÍAS: Los deseos de un árbol (Tomadas el 17 de julio de 2010).

Jaramillo de la Fuente homenajeó ayer al Árbol de la Provincia, a la encina que ha empezado ya a crecer con fuerza con tierra de todos los pueblos de Burgos (1233). En la reunión anual que en julio acostumbran a hacer vecinos y veraneantes de este inquieto pueblo, tuvo lugar, además de la solemne inauguración de un espacio deportivo y de un nuevo potro de herrar, un homenaje al Árbol de la Provincia para celebrar su primer año de vida. El vecindario está contento y orgulloso con su árbol, que es el de todos los burgaleses, por eso le miman, por eso se reunieron ayer en torno a él y le cantaron a coro el “cumpleaños feliz”; por eso también muchos jaramillanos colocaron lazos en la encina pidiendo que se cumplan sus más íntimos deseos, de salud, de trabajo (tan importantes en estos tiempos de crisis), de amor..., cada lazo un deseo secreto. Quizá con este espontáneo acto el Árbol de la Provincia haya dado un paso para convertirse también en el Árbol de los Deseos. La verdad es que sería bonito que lo que ayer se inició pudiera tener su continuidad en años sucesivos, y así hasta dentro de mil años.

jueves, 8 de julio de 2010

RADIO VALDIVIELSO


El puerto de La Mazorra es uno de esos puntos geográficos de Burgos en los que las emisoras de radio, nacionales y provinciales, se entrecruzan, uno de esos lugares donde la competición de las cadenas por prevalecer en las ondas se hace especialmente dura. En La Mazorra, queridos amigos y seguidores de este Cajón de Sastre, se produce tal guirigay de voces que resulta complicado enterarse de nada; sólo una emisora (al menos en mi vehículo) se alza con suficiente nitidez, y esta es Radio Valdivielso, la voz que entretiene, informa y acerca los pueblos del maravilloso valle burgalés. Mi primer encuentro con ella en carretera fue de lo más chusco. Subía tan tranquilo el citado puerto, cuando de repente escuché una voz que me resultaba familiar. Pasaron unos segundos de desconcierto cuando, perplejo, supe que era mi propia voz la que estaba oyendo. Y es que Radio Valdivielso estaba emitiendo una de las varias entrevistas que Jokin Garmilla me había hecho tiempo atrás. Cuento todo esto porque me ha llegado la noticia de que los grupos mayoritarios en el Ayuntamiento del Valle de Valdivielso quieren apagar la voz de esta emisora, o por lo menos suspender la colaboración con la asociación cultural que la ha hecho y hace posible.

Siento una gran pena por esta falta de entendimiento entre las dos partes implicadas, y más aún entre dos personas a las que considero amigas, Jesús Arce, alcalde del valle y Jokin Garmilla, director de la emisora, y me resultaría difícil por ello tomar partido por cualquiera de los dos. En todo caso, mi posición es que, desde una perspectiva democrática (la única que entiendo), ha de prevalecer la libertad de información (siempre que esta sea veraz y contrastada) sobre los intereses de los partidos políticos y de las Instituciones.

Larga vida a Radio Valdivielso.

domingo, 4 de julio de 2010

CANTABRANA, LAS CASAS PROTEGIDAS
















FOTOGRAFÍAS: Escudo, dovelas y dinteles decorados en Cantabrana. (Tomadas en mayo de 2010).

Cantabrana es uno de mis favoritos. Por varios motivos, pero fundamentalmente por los amigos que siempre me reciben allí con los brazos abiertos y por la admirable capacidad de adaptación al medio de sus vecinos a lo largo de los siglos. Ubicada entre grandes montañas, esta pintoresca localidad del valle de Caderechas no tiene ni ha tenido terreno suficiente para cereal, por eso sus habitantes decidieron un día que lo suyo era plantar frutales y vides, dedicarse a la industria textil y salir al mundo como ambulantes arrieros. Semejantes actividades derivaron en una arquitectura muy singular de su caserío, la que yo mismo llamé en algún momento arquitectura caderechana, de casas muy altas de piedra y con amplios espacios, unos para guardar la fruta, otros para bodegas del chacolí y otros para el establecimiento de pequeños comercios de telas, cuyos escaparates abiertos a la vía pública todavía podían verse en buen número en los años setenta del pasado siglo. Estos eran un recuerdo de los 40 telares que trabajaban en Cantabrana hace siglo y medio.

Por las fechas que hoy pueden verse grabadas en dovelas y dinteles de accesos a las casas, Cantabrana debió sufrir una profunda trasformación en su caserío en el siglo XVIII, seguramente como consecuencia de atravesar una época boyante en los citados negocios. Pero no es la historia textil, ni arriera ni trajinera de este acogedor pueblo burgalés lo que aquí se quiere reflejar, sino una curiosidad que tiene que ver con la mencionada arquitectura. Me refiero a la serie de inscripciones que presiden y ornan las fachadas de las casas, concretamente sobre las puertas y bajo ventanas. El afán decorativo de los canteros que edificaron en Cantabrana en el XVIII fue tal, que resulta difícil encontrar un dintel sin ningún elemento decorativo, o signo protector, si se prefiere. Así, callejeando por el original caserío, uno puede ir coleccionando inscripción tras inscripción, hasta conseguir un interesantísimo elenco con el que formarse una opinión. Llama sobremanera la atención que, siendo tan parecidos, ninguno de los cuerpos decorativos es igual, cada uno tiene sus pequeñas variantes. Todos, empero, tienen como denominador común una gran cruz, en alto o bajo relieve, y casi todos lucen pequeñas rosetas, de cuatro o seis pétalos, así como cruces menores que se cobijan al amparo de la cruz mayor. Hay que advertir, sin embargo, que existen algunos edificios en los que la roseta de seis pétalos se encuentra de manera solitaria, bajo ventanas y dentro de figuras rómbica o rectangular, lo que podría llevar a pensar que en su día pudo llegar a operar como símbolo protector de carácter tal vez pagano; aunque bien es verdad que, más tarde, bajo estas rosetas pudieron esculpirse los conjuntos descritos; ¿quizá un intento de despaganización?, ahí queda la interrogante para quien quiera investigar. No podemos dejar de mencionar, por último, un interesante conjunto escultórico que se sale de la regla, pues aun conteniendo cruz y roseta, luce una especie de figura monstruosa, bastante mutilada, cuyo significado se nos escapa.

Parece evidente que estos conjuntos decorativos son de carácter religioso y tienen una finalidad apotropaica y cristiana. En cuanto a la diversidad en los elementos que los conforman, quizá habría que pensar en distintos grupo o familias de canteros que quisieron diferenciar sus obras por motivos que pueden ser simples o menos simples. Es aquí donde entraría en juego el interesante y original escudo que se encuentra embutido en la fachada de una casa situada frente a la portada de la iglesia parroquial. Este escudo, que parece importado de otro lugar, contiene, además de una gran palmera como elemento central (la palmera como árbol sagrado y como símbolo cristiano), en medio de dos torres, tres rosetas de distintos pétalos, una pequeña cruz, una lanza y dos líneas paralelas que bien pudieran representar una escalera; más, en la parte inferior, una inscripción en la que se lee “armas de Montaña”, refiriéndose sin duda al apellido representado por el escudo.

Con los elementos descritos del blasón cabría preguntarse si no fue este mismo el que irradió su fuerza para los dinteles y ventanas de las casas. Algunas rosetas y cruces en estos últimos son tan parecidos a los del escudo que permite la asociación. En todo caso, es un buen tema de investigación. Sin olvidarnos de otras pistas, por ejemplo la de Juan Alonso de Ojeda, natural de Cantabrana y que mediado el siglo XVII era presbítero y aspirante a oficial del tribunal de la Inquisición de Logroño (con el Santo Oficio topamos), o que el conjunto de cruces y dinteles pudo haber sido utilizado como Calvario en tiempos mas recientes.

viernes, 2 de julio de 2010

ULTIMO REDUCTO PARA EL JUEGO DE LA TUTA


FOTOGRAFÍA: Tomada circa 1980

Hay fotografías que parece que me persiguen, no tengo claro por qué. Lo digo porque siempre que rebusco en mis archivos para encontrar cualquier foto de algún tema puntual, hay algunas que salen a recibirme con gran prontitud, sin necesidad de revisar una y mil carpetas (todavía no tengo digitalizado al completo ni ordenado mi archivo). No aparecerá la fotografía que busco en el preciso momento, pero ellas aparecen siempre a la primera de cambio, que no sé si es que han clonado dentro del archivo, después de tantos años guardadas, o es que han adquirido vida propia y se mueven de una carpeta a otra con total descaro. Quizá lo que pueda ocurrir es que traten de llamar mi atención y estén suplicándome que las saque del anonimato y las exponga para que todo el mundo pueda conocer su escena grabada. Bueno, si es por esto, no hay problema. Aquí va la primera, una de 1980, en blanco y negro, que me parece es bastante curiosa, pues muestra un aspecto de la evolución de la ciudad de Burgos en los últimos treinta años. La escena trascurre muy cerca del río Vena, entre la avenida de los Reyes Católicos y las traseras de la plaza Francisco Sarmiento. En un solar descuidado (hoy plazuela del Tamboril), un grupo de recalcitrantes del tradicional juego de la tuta hacen partida ante la atenta mirada de un puñado de curiosos. Era la última tierra sin construir. Hoy día, encontrar una pequeña superficie de tierra virgen en la que practicar este juego, u otros que lo requieran, es tarea imposible.