| Un pueblo. |
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| Un abuelo |
A Carmen, a todos los abuelos arrancados de los pueblos
Varado en el sillón de la estación de espera, mira sin ver la televisión. Sus ojos no admiten otro cielo que no sea el suyo, ni imágenes que no se identifiquen con el olor y el sudor de la tierra. Le han aparcado en el estrado de estarse inmóvil, amiga Lluvia, y un murmullo de representaciones vacías le mece en somnolencias de los días del pueblo lejano. Lo sé y me apiado, hermano Aire, sólo cuando las nubes del telediario anuncian el tiempo que va a venir parece avivarse el rescoldo de sus ojos perdidos. Debe sentirnos a nosotros, que fuimos sus inseparables compañeros de viaje cuando todavía existía un tiempo feliz. Abuelo, le dice el nieto, mira, mañana va a llover. Eso parece, contesta mudo de voz, he oído chirriar el arca de nuestros antepasados. Pero la pantalla permanece seca y sus ojos fabrican cataratas para regar sus campos de abandono. Dentro de la caja de colores, vacía de reboradas, el hombre del tiempo es el único que se salva de un naufragio próximo y seco. Mañana, Aire, golpearé en los cristales de su encierro y en sus ojos veré brillar atardeceres de arco iris. Y yo me escurriré al menor descuido de sus carceleros y acariciaré su piel arrugada con brisas de los que se fueron.

Tal y como lo has relatado has hecho que me emocione, y que vengan a mi memoria escenas pasadas de mi niñez. Muchas gracias
ResponderSuprimirMuy hermoso, Elías. Estoy segura de que mi abuelo Cayo sintió todo esto cuando le llevaban de "excursión forzosa".
ResponderSuprimirLo que te cuento ahora tiene notas de humor negro, pero la vida es así.
Esta historia es real, se habrá repetido muchas veces. Ocurre en los años setenta en un bar, también podría ocurrir ahora mismo. Son dos personas mayores a las que han arrancado de su “sitio”, a uno del caserío perdido en los montes y al otro de su minúsculo pueblo.
Son dos abuelos sentados
allí los han aparcado
el uno está frente al otro
en un bar de cualquier lado.
Parece que hablan tranquilos
de sus cosas, del pasado
pero si sigues el hilo
verás que no has acertado.
Semejan dos conocidos
compartiendo la tertulia
pero son barcos perdidos
que comparten solo abulia.
Uno hablando en euskera
otro hablando en castellano
sin entenderse aunque quieran
solos y descolocados.
Un saludo. Carmen
Sí, hoy han partido de Valdivielso muchos de esos abuelos. El día de todos los santos es la fecha límite, la de la despedida, la de tantas despedidas. Ellos también se van pensando en volver. Soñando cada día con que la primavera temprana les devuelva a su lugar.Algunos siguen por aquí, como tu amigo Gaspar al que con un poco de suerte mañna veré.
ResponderSuprimirjokin
Reconforta leeros.Gracias a todos por vuestras emociones, que son las mías.
ResponderSuprimirElías Rubio
Hoy Gaspar ha estado en la emisora, venía cyltv y se ha acercado a cantar y contar historias.¡Qué alegría la suya! Siempre sonriente.94 en marzo y no necesita inciensos para cantar.
ResponderSuprimir¡Larga vida a Gaspar!
ResponderSuprimirSaludos a los dos
Elías Rubio