sábado, 27 de agosto de 2016

ESTELAS EN EL CIELO, CAMINOS PARA LA VUELTA



FOTOGRAFÍA: Contraluz en Peñahorada (Tomada en agosto de 2016)

         Aunque ya despunta, mi nieto no sabe aún de gpeses ni de otros instrumentos de la tecnología moderna, pero su perspicacia infantil le lleva a pensar que las estelas que dejan los aviones en el cielo son pistas para su regreso, para no perderse en la vuelta. Me lo dijo este verano, cuando el atardecer agranda los senderos estelares, antes del brillo de las estrellas y  cuando los murciélagos comienzan a removerse en sus colgaduras. Con esa visión a contraluz, y con otras  de semejante lógica, sueño ahora cada noche, antes de la ausencia.


sábado, 20 de agosto de 2016

QUINTANALARA, UNA BIBLIOTECA EN "LA POBRERA"


Lo que fue potro de herrar y pobrera ahora se
ha convertido en una biblioteca popular

Libros y potro de herrar, una combinación extraña y admirable


FOTOGRAFÍAS: Biblioteca de La pobrera en Quintanalara (Tomadas en 2015 y 2016)


       Os voy a confesar una cosa, queridos amigos de este Cajón de Sastre,  y no me duelen prendas en hacerlo: nunca hasta el año pasado supe de la  existencia de pobreras en Burgos, ni en ningún otro lado, ni siquiera había escuchado esta definición hasta que supe de las intenciones de Rubén Heras en Quintanalara, ¡nada menos que la de crear una biblioteca en la pobrera de este pueblo con libros donados por todo el que quisiera colaborar en su invento! Me pareció curiosa e interesante la idea y me acerqué a este pueblo lareño de apenas treinta habitantes. Fue así cómo conocí a Rubén, su alcalde, lo que era una pobrera y el detalle de su proyecto. En cuanto a lo segundo, se conoce como pobrera a un edificio para acoger a los pobres de solemnidad que llegaban a los pueblos para pedir suelo, techo y comida. (hubo un tiempo no muy lejano en el que había mendigos por todos los lados y caminos, y era obligación de los pueblos socorrerlos, cosa que hacían los propios vecinos de manera rotatoria y por adra). Quizá los de Quintalara, para evitar la molestia que podía suponer abrir sus casas a estos indigentes transeúntes, decidieron habilitar esta construcción, que también fue potro de herrar (no sé cuál fue lo primero y cuál lo segundo). Ahora, repleta con miles de volúmenes donados por particulares, la pobrera y su potro se ha convertido en una biblioteca catalogada y abierta, de intercambio continuo, a la que cualquiera y en cualquier momento puede acceder, tomar un libro que le interese y dejar otro de su propiedad que algún día puede interesar a otras personas. Es el sistema que internacionalmente se conoce como “bookcrossing”.

       De los pueblos a veces surgen ideas luminosas que ni en las elites de la cultura de las grandes ciudades. Enhorabuena a Quintanalara. 


martes, 9 de agosto de 2016

SIMULACRO DE JUSTICIA EN LA HOGUERA


Todo preparado para la hoguera de San Juan


FOTOGRAFÍA: Tomada en junio de 2013


[...] Y ya puestos en espantapájaros, me ha venido a la memoria otro antropomorfo de pega en un pueblo del norte de Burgos. Pude verlo, repantingado en un sillón,  en el centro de un amontonamiento inflamable cuyo destino final parecía el de convertirse en hoguera. Fue en junio de 2013, era víspera de la noche de San Juan y el muñeco parecía preparado para el sacrificio en la tradicional hoguera sanjuanera. Se identificaba perfectamente, no por el parecido físico con el personaje real que se quería ajusticiar, sino porque, pegado a su  cuerpo, tenía un cartel en el que se leía su nombre. Se trataba de un popular personaje, salido de la corrupción que nos asolaba por aquellos años, que por respeto a su familia omito deliberadamente. Así como tampoco digo el nombre del pueblo, para que no arrastre para siempre el sambenito de pueblo inquisidor.

El muñeco estaba dispuesto para ser flameado y achicharrado, ya digo, aunque no sé si llegó a consumarse el ajusticiamiento. En todo caso, lo traigo aquí como una curiosidad más de las que podemos ver recorriendo nuestros pueblos.  


viernes, 5 de agosto de 2016

ESPANTAPÁJAROS DE SALÓN


  
Siesta con televisión en medio de la huerta

 

La programación no parece de su interés


FOTOGRAFÍAS: Escena en Villaverde Peñahorada (Tomadas el  agosto de 2016)

          El espantapájaros es una figura recurrente entre los hortelanos de cualquier parte del mundo, también de Burgos. Se usa, como bien describe su nombre, para ahuyentar a los pájaros que tanto daño pueden hacer en las huertas, en especial a la “torda”, que parece que en cualquier pueblo hay una que se empeña en comerse todo lo que encuentra de su gusto (es algo parecido al Robanabos de Medina). No es un tordo, ni varios tordos, sino una malévola y solitaria torda, en singular y en femenino, al menos eso es lo que cree el vecindario de los pueblos. 

¿Quién no ha visto alguna vez la estrafalaria figura antropomorfa, mejor o peor disfrazada, con o sin sombrero, rellena de paja en alguna huerta? Todos alguna vez lo hemos visto. Pero los pájaros ya se las saben todas, y estos muñecos de trapo, desde hace ya tiempo, apenas si les infunden temor, les han perdido el respeto y campean a sus anchas por sembrados y hortalizas, con gran disgusto de los hortelanos.  Esto lo ha visto muy bien alguien de Villaverde Peñahorada, que harto de ver cómo sus productos eran pasto de los pájaros, ha establecido en su huerta una escena de salón con intención de confundir al más avispado de los visitantes alados. La composición se las trae, es casi una performance, quizá ideada pos alguien interesado en el arte conceptual, ¿tal vez un hortelano versado en NewArt?  La escena, con dos humanoides arrellanados en sendos asientos, adormilados por el sopor de la comida y simulando ver la televisión en medio de la huerta, es algo para espantar al más osado de los pájaros, más si la programación de la tele es mala. Seguro que este año la cosecha se salvará.