martes, 16 de noviembre de 2010

UN MÚSICO PASIEGO


FOTOGRAFÍA: El Campanero de Salcediyu en su cabaña de Lunada (Tomada en 1995).

A mi amigo Robustiano, compositor afinador de campanus

Unos componen o escriben partituras para piano, otros para violines, otros para guitarra o cualquier otro instrumento de música convencional, sea de cuerda, viento o percusión. Son los músicos ortodoxos, sobradamente valorados. Pero hay también otra clase de músicos menos reconocidos (¿heterodoxos?) que sacan (¿por qué sacar, y no componer) música de otros artefactos (¿es correcto llamar artefacto a un piano o a un violín?) menos convencionales. Mi amigo Robustiano Aja, el Campanero de Salcediyu, pertenece a este último grupo, pero no es un músico heterodoxo, no, solo excepcional, porque con la música que compone al afinar los cencerros de los animales (campanus los llama él, como buen pasiego), está produciendo sinfonías tan bellas y difíciles de interpretar como las de un clásico. Bien es cierto que sus partituras están escritas para un solo instrumento, y que quienes las ejecutan tampoco son interpretes al uso, sino vacas, yeguas, ovejas y cabras. Sus pastorales son de encargo ganadero; él es, además de compositor, un obrero afinador: con sus suaves y hábiles martilleos en el metal del campanu logra registros que solo él podría soñar, en su cabaña solitaria de Lunada. A veces tarda en componer, porque exige mucho a la música, pero golpe sobre leve golpe, tras días y noches de desvelos y locura, logra lo que el ganadero editor quería sin dar detalles, consigue ese sonido final y sublime que hará vibrar el paisaje, que ganará la ovación de las praderas pasiegas, de un teatro sin aforo.

3 comentarios:

  1. No soy la persona mas apropiada para decirlo, pero muchas gracias por acordarte de el. Le conoci hace 1 año y aunque ya estaba enfermo no perdia su buen humor y ¡su caracter!. Ahora en Lunada, el silencio esta mas presente que nunca

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  2. Buen homenaje a estas personas que como bien me dijiste son personas anonimas que hicieron historia pero no estaban en la historia.
    Gentes sencillas que no saldran en los libros ni en televisiones pero que gracias a ti los podemos conocer.
    Como ya te comenté me encantan estos reportajes sobre oficios de antaño.

    Saludos.

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  3. Fueron horas y horas sentados en su cabaña de Lunada, al son de los campanus y a veces enterrados en la nieve. Robustiano me enseñó muchas cosas sobre la vida pasiega, por eso también mi agradecimiento más profundo. Robustiano es otra de esas personas buenas y notables que vas dejando en el camino a medida que cambias de historia. Pero su amistad y recuerdo siempre los llevo conmigo.

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