sábado, 22 de diciembre de 2018

UN REGALO ROCOCÓ (VILVIESTRE DEL PINAR)


Regalo de Navidad para los seguidores de Memorias de Burgos


FOTOGRAFÍA: Ventana en iglesia de Vilviestre del Pinar (Tomada en diciembre de 2019) 


Como regalo navideño, queridos amigos de este Cajón de Sastre, os envuelvo en papel informático esta bellísima joya que en días recientes encontré en la iglesia parroquial de Vilviestre del Pinar. Como podéis ver, la ventana sorprende por su elegancia. Mezcla de clasicismo y barroco, parece lucir las galas del arte rococó; su ornamentación, con alarde de elementos ondulantes, así como la fecha que se puede ver en una larga inscripción sobre listón bajo alero(1761) conducen a encasillarla en este movimiento artístico. Con vuestro permiso guardo una copia en la carpeta que en su día titulamos ventanas de iglesia y rectorales.

INSCRIPCIÓN

ESTA OBRA SE HIZO A COSTA DE ESTA VILLA SIENDO CURA D. PEDRO CAMPOS CUESTA AÑO DE 1761
   

martes, 18 de diciembre de 2018

TAL COMO ÉRAMOS (II)


Lujoso interior del Salón de Recreo


FOTOGRAFÍAS: Interior del Salón de Recreo. Obreras del campo (Fondo Cortés)


OBREROS DEL COLOÑO AL PARO

        “Además de los ciento y tantos obreros del Coloño que fueron despedidos la semana pasada, se hallan ya sin trabajo otros treinta despedidos en esta, de modo que dudamos haya quedado ya ninguno.
        Con esto, y con que las proyectadas obras en esta población sigan en el estado de proyecto, lo mismo que la ya olvidada tienda de asilo, no es extraño disminuya el censo de población y que los burgaleses tengan que emigrar en busca de trabajo no solo a las minas de Bilbao sino a Pekín”.

Breve de 6 de febrero de 1888


TRABAJADORES EN DEMANDA DE SOCORRO       

        “En la mañana del sábado vimos con grandísimo dolor una multitud de trabajadores recorriendo las calles en demanda de socorro.
        Esperamos que la generosidad de las personas acomodadas harán con sus limosnas menos aflictiva la situación de la clase obrera, que cesando el crudo temporal que nos agobia podrá dedicarse a los trabajos de las obras ya iniciadas, y a las que en breve se han de inaugurar”.

Breve de 26 de marzo de 1888


CARIDAD CON LOS TRABAJADORES

        “Nuestro querido colaborador GEGE anuncia en su sección “Al Menudeo” que la sociedad “Salón de Recreo” inició ayer una suscripción para con su producto aliviar en lo posible la triste situación  en que se hallan los obreros de esta capital por falta de trabajo.
        El resultado no ha podido ser más satisfactorio; una vez más se confirman los caritativos sentimientos de las clases acomodadas en esta ciudad, que de tal manera han respondido al llamamiento los socios de aquel Círculo de Recreo, que anoche a las once se habían recaudado más de cien mil pesetas”. 


Burgalesas trabajadoras del campo 


miércoles, 12 de diciembre de 2018

TAL COMO ÉRAMOS (I)




FOTOGRAFÍAS: Nevada en Peñahorada. Lavanderas en el Arlanzón


Rebuscando entre mis archivos he encontrado una carpeta con hojas manuscritas y olor a rancio que guardé hace treinta años y que ya tenía olvidadas. El descubrimiento ha traído a mi memoria días de ratón de biblioteca, días de rebusca en las hemerotecas para encontrar datos de vaya usted a saber qué temas. Las hojas contienen noticias aparecidas en 1888 en el diario tradicionalista “LA FIDELIDAD CASTELLANA”, noticias de Burgos que si ya por aquellos días me parecieron curiosas de rescatar, hoy lo son mucho más en esta época digital en la que todo lo que tenga más de veinte años nos parece Neandertal.
Sirvan estas líneas para presentaros, querido amigos, una nueva carpeta, la que titularemos “TAL COMO ÉRAMOS”. Ojalá sirva para conocernos mejor y para que a alguien se le escape una sonrisa. Comenzamos.   

  
"YA NO NIEVA COMO ANTES"

        “Ha terminado marzo y con él el engorroso temporal que nos venía molestando.
     Con el buen tiempo se ha robustecido algún tanto la esperanza de los labradores, que se hallan justamente angustiados con el pertinaz y constante nevar, que ha tenido los campos  cubiertos de nieve y hielo por espacio de mes y medio, habiendo sito tanta la que ha caído en algunas comarcas que los lobos y los jabalíes han tenido que aproximarse a los pueblos en busca de alimentos”

Breve de 3 de abril de 1888


CIUDADANO IGLESIAS

        “Por fin la cacareada discusión del ciudadano Iglesias, que se esperaba tuviera lugar ayer en el teatro se evaporó.
      Sin duda este ciudadano ha visto que en esta población corren vientos muy impetuosos  y poco favorables a su causa, y habrá ido a lucir su pico a otra parte, donde tengan más ganas de música.
        En esta ciudad no parece que haya agradado mucho su perorata  del domingo, y ya se propalan voces de que ha habido obreros que han querido echarle de plancheta, profiriendo algunos la frase de abajo los bombines, que quizá los sombrereros hayan calificado de subversiva”.

Breve de 29 de marzo de 1888


LAVANDERAS DEL ARLANZÓN

        “El que quiera pasar un rato divertido no tiene más que aproximarse al sitio que ocupan las lavanderas en el río mayor, y de seguro que presenciará escenas trágico-cómicas, capaces de quitar la murria al más melancólico.
        Y si no vean lo que pasa ordinariamente; en un día se insultan, otro se pegan, y siempre destrozando la moral, la buena educación y el diccionario”  

Breve de 5 de abril de 1888


            


jueves, 6 de diciembre de 2018

LOS BANCOS GRABADOS DE PALACIOS DE LA SIERRA



Roseta y piñas, muerte y salvación

Evidencia de la muerte 

Roseta salvadora

Obsérvese cabellera y adornos de indumentaria


Llaves y piñas, ¿subida a los cielos? 
Se aprecia el segundo banco, con sus rosetas y lunas


FOTOGRAFÍAS: Bancos en iglesia parroquial de Palacios de la Sierra (diciembre de 2018)



“Un banco entre la vida y la muerte”, podría haberse  titulado también esta entrada. Y os digo, queridos amigos de este Cajón de Sastre, que cuando por primera vez vi la obra no daba crédito y me pareció que era cosa de extraterrestres. Desde luego que no era así, ¡cómo iba a ser!, pero los antropomorfos representados en ella me parecieron habitantes de otro planeta.


        Lo que paso a describiros hoy, queridos amigos, es algo fuera de lo común, una increíble rareza sin parangón alguno en Burgos y creo que en ninguna otra parte. Os presento aquí dos bancos de madera muy especiales, corridos y sin  brazos, pertenecientes a la iglesia parroquial de Palacios de la Sierra y cuya particularidad es la de tener tallados en sus respaldos sorprendentes representaciones que van mucho más allá de la simple función decorativa. Se trata de una serie de dibujos de tipo simbólico-religioso que, en el caso de uno de los bancos, el de mayor interés, al que llamaremos “principal”, se distribuyen en tres compartimentos o paneles. Estas representaciones sin duda debieron ser hechas por alguien que dominaba el mundo de los símbolos e iconografía cristianos y no por la simple mano del carpintero que lo fabricó, al que se supone lego en estas cuestiones. Redundando en esto, es muy probable que hubiera dos artífices en la obra, uno sería el carpintero autor de la pieza mueble y otro el que compuso y grabó los pictogramas. Respecto a su antigüedad, por su aspecto añejo y el evidente deterioro de patas y bordes, así como por mostrar su madera aparente coincidencia con la balaustrada del coro, podría pensarse que los dos fueron ejecutados al mismo tiempo que este, probablemente a finales del siglo XVII. Consultadas algunas personas mayores de Palacios asiduas a la iglesia,  aseguraron que estos bancos, hoy en el coro, estuvieron antes debajo del mismo, por lo que es presumible que formaran parte del conjunto de bancos de la iglesia, ahora reemplazados por otros modernos. Pero, ¿y si los bancos, o parte de ellos, fueran anteriores, muy anteriores?, ¿y si los tablones decorados fueran reliquias de un tiempo medieval? Sería un milagro de conservación, sin duda. Con osadía y totales reservas, pues no es seguro que entonces las iglesias dispusieran de bancos de madera, apuntamos esta peregrina hipótesis, que en caso de ser acertada cobraría más sentido la carga simbólica de los grabados. Por otro lado está la intencionalidad con la que estos fueron ejecutados, ¿se hicieron con el fin de introducir a los fieles en el universo de los signos cristianos o simplemente fue un deseo o capricho de alguien que estaba versado en ellos y quiso expresarlo, libremente y sin más connotaciones, allí donde pudo, en este caso en la madera de un mueble? Cabe imaginarse a quienes durante un oficio religioso estaban sentados detrás de dicho banco “principal” viendo las imágenes e ideas que tenían delante, tratando de interpretarlas; uno no puede por menos que ponerse en su lugar y en su perplejidad sobre lo que estaban viendo. Sobre todo ello podríamos seguir haciendo todo tipo de especulaciones, pero la intención de esta entrada no va más allá que la de dar a conocer, a través de las imágenes obtenidas, un bien patrimonial, un rico y singular tesoro que, de manera insólita, ha pasado desapercibido para los historiadores del arte mobiliar. Consérvese.     

 

El tiempo y el roce desgastó los bancos, pero conservó los grabados
LO REPRESENTADO

        “Banco principal”, panel derecho

        En el denominado “banco principal” hallamos que el conjunto de grabados está dividido en tres partes. Visto de frente, observamos que el  lado derecho de la pata central del banco contiene una roseta de cuatro pétalos superpuesta a una cruz patada punteada, y enfrentadas a ella dos figuras humanas ataviadas con una especie de blusón, la de la izquierda con una mano levantando lo que parece una piña y con la otra una gran cruz, y la de la derecha, muy borrosa debido a posteriores rayaduras, con una mano blandiendo lo que debe ser una espada y con la otra aferrándose a la roseta.

        “Banco principal”, panel central

        A la izquierda de la pata central y como motivo separador de los dos grandes conjuntos, puede verse una cabeza o cara de gran esquematismo, de cuya parte superior, a modo de sombrero, salen dos piñas. Bajo este sencillo rostro se encuentran dos llaves cruzadas de cuyos extremos superiores salen sendas piñas también.

        “Banco principal”, panel izquierdo

        Después de la pata separadora, vemos en el lado izquierdo del respaldo el conjunto de grabados mejor conservado. Como en el panel derecho, se aprecia una gran roseta central, aunque ahora hexafolia y ejecutada con mayor perfección, y a su lado dos figuras antropomorfas, la que está a su derecha con una mano levantando una piña y con la otra tocando la figura central, y la que está a su izquierda clara representación de la muerte, con una mano empuñando la guadaña y con la otra lo que podría ser una ballesta. 

        Segundo banco

    Está mucho más deteriorado que el principal, y tampoco contiene la riqueza iconográfica de este. Aun así, entre otras rosetas multifoliadas que contiene, interesa especialmente una central con dos lunas a su lado, posiblemente como expresiones del simbolismo celeste y cristiano.

SIMBOLISMO

        En lo que se refiere a la rosetas, cuyo signo fue adoptado por el cristianismo después de su paso por las distintas fases y culturas de la antigüedad, autores cualificados (1) creen ver en ella el emblema de Cristo, así como también, y en función del número de pétalos, el significado de resurrección, regeneración, etc.
        Por su parte, las piñas, que tan abundantemente están representadas en los paneles del banco principal, podrían simbolizar igualmente la  resurrección y la vida eterna. Quizá por eso haya de interpretarse la figura central como salvadora, donde piñas coronando y llaves cruzadas deben indicar elevación y entrada a los cielos. 
        Y así también, según lo anterior, el panel de la izquierda, con su gran roseta central y las figuras antropomórficas descritas, quizá podría estar simbolizando muerte y salvación con trascendencia divina. 



Un tesoro en el coro
   


 (1): Costa Quiñónez, Ana María: “La decoración vegetal en el arte español de la Alta Edad Media. Su simbolismo” (Universidad Complutense, Madrid, 2002).


sábado, 1 de diciembre de 2018

UNA ROSETA EN MASA


Dintel con escudo religioso fechado en 1660

Mismo dintel apoyado sobre otro con roseta exapétala 


FOTOGRAFÍAS: Dintel y roseta en Masa (Tomadas en 2013 y 2018)

        No estoy seguro  de que volver tenga el mismo significado que regresar. Volver a un lugar puede tener algo de espontáneo, mientras que en regresar puede advertirse una intencionalidad. Volver a un lugar en el que estuviste en un lejano pasado, o no tan lejano, puede depararte sorpresas, unas veces desagradables, porque encuentras que ha desaparecido o arruinado alguna parte del patrimonio que recordabas y que tanto admiraste, y otras más agradables, como cuando, por ejemplo, ves una restauración respetuosa que no esperabas. Teniendo en cuenta esto, puedo decir que en enero de este año “volví”, que no “regresé”, a Masa. No recuerdo que viento me llevó otra vez a este lugar de connotaciones parameras, a veces uno vuelve y vuelve a los lugares sin saber por qué. El caso es que entre mi penúltima (2013) y última visita (2018) a este pueblo advertí que se había producido un cambio notable, y no me refiero a derrumbes de muros, señas de identidad de la despoblación, sino al desplazamiento del dintel con escudo en la ventana de una casa que yo mismo tenía registrado. Buscaba la casa que yo recordaba y no la encontré. Busqué el dintel y, tras dar muchas vueltas por calles y callejas, lo hallé lejos de aquella, suspendido en el muro de una ruina, apoyado a su vez sobre otro dintel, más rústico, que debió ser parte de alguna construcción de cierto relieve, a juzgar por la roseta exapétala que tiene grabada en el mismo centro. 

NOTA: Sugiero a los vecinos de Masa conservar este dintel, como elemento patrimonial y como parte de la historia de su pueblo.