viernes, 23 de julio de 2010

EL GAS DE HONTOMÍN



FOTOGRAFÍAS: Accesos a subterráneos y lavadero, en Hontomín (Tomadas en 2007).

Se halla en busca y captura. Se trata del sujeto conocido como óxido de carbono, y que responde también al alias de dióxido de carbono, aunque sus amigos más próximos le conocen como CO2.
Aparte de la broma, ¡qué maravilla! ¡capturar el CO2 de la atmósfera y encerrarlo bajo tierra! Así se pretende paliar el calentamiento global. La ciencia no tiene límites, convencido estoy de ello. Pero también sé de un dicho popular muy de nuestra tierra que dice “los experimentos con gaseosa”. Y es que, a un redomado profano como yo, y también muy asustadizo, se le ocurren preguntas de bombero retirado, o de ficción: ¿qué consecuencias puede tener para la zona la existencia de este almacén geológico de gas? ¿Habrá fugas? Y si las hubiera, ¿serán inocuas o dañinas? ¿El agua de las fuentes cercanas, aflorará con gas o sin gas? ¿Se teñirán y contaminarán las aguas del río Homino, como ya ocurrió en el pasado con vertidos de una fábrica cercana? Mira, que ya tenemos el vertedero general de basuras muy cerca...

Ya digo, ¡una maravilla! Uno se imagina un hueco bestial en el interior de las tierras rojas de Hontomín, y al gas flotando en él, haciendo olas e intentando escabullirse por el menor resquicio que se le presente.

¡Lo que es la ignorancia!

1 comentario:

  1. Mira que me has dejado acongojado, Elías, en cuanto he visto las imágenes de Hontomín que has puesto en el 'blog'. Y es que a mí las cosas de Hontomín me acongojan todas, desde que se les ocurrió a algunos sabios del gobierno, con estrellas gordas en la bocamanga, poner en el páramo la "pirotécnica". Fue por el 75, cuando a un amigo mío (que también conoces) le dio por meter las narices en el proyecto, por si los residuos producidos en la fabricación de las tracas pudieran contaminar las aguas que bebía la gente en Burgos. Al final la cosa no fue tan gorda, y solamente se puso amarilla el agua de la fuente que aparece en tu entrada, y a los de Hontomín se lo solucionaron con agua de cisternas llevadas desde Burgos. Pero al amigo que digo, le cambiaron de trabajo y se pasó diez años en Galicia, sin proponérselo.

    Por eso, ahora, en cuanto he visto tus fotos, no he sabido si estaba viendo los impactos de una racha de meteoritos o una exudación subcutánea de la corteza terrestre, como lo que uno de mi pueblo dice que hace la "reacción de los ácidos de la tierra". Yo de eso no sé mucho, vaya, pero mirándomela bien, me parece que lo de esa foto se parece a muchos hormigueros que he visto.

    Pero acongoja, ¿eh?

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