martes, 20 de agosto de 2013

NEOHERÁLDICOS DE BURGOS


Pequeña ventana con arco conopial
en una torre  blasonada
de Escalada. 

Ventana de líneas clásicas en
una casa de Escalada.. 

Ventana de hidalgo en una casa de La Cerca.

Ventana transformada en balcón en
una casa  hidalga
de  Linares de Bricia. 

Ventana con escudo en una
casa  eclesiástica de
Hornillos del Camino. 

Ventana de hidalgo en una casa
de Villataras. 

FOTOGRAFÍAS: Ventanas de Escalada, Linares de Bricia, Hornillos del Camino, Villataras y La Cerca. (Tomadas en 2013).  


Llama la atención la costumbre que parece ha tomado cuerpo en nuestros días y en nuestros pueblos de insertar escudos en fachadas de viviendas de nueva construcción, quizá tomando como modelo una vieja usanza. Debe responder esta práctica, en efecto, a un deseo de imitación de siglos pasados, cuando el lucimiento de las armas de apellidos nobles o hidalgos, ganadas de un modo u otro, era sinónimo de poder y distanciamiento de las clases más humildes. Bien es cierto, sin embargo, que la inmensa mayoría de los neoheráldicos no son señores de clase noble o hidalga, ni reciben privilegio alguno por lucir sus escudos, y que en realidad, lo que deben pretender es recordar apellidos comunes, linajes del más allá, alguna de cuyas ramas, puede pensarse, deben rozar siquiera levemente a sus antepasados y a ellos mismos. Vemos cómo esta actitud neoheráldica, que tiene que ver con la noble búsqueda de las raíces, se ha instalado más en los pueblos, por lo general en casas de reciente construcción o restauradas, y en menor grado en viviendas unifamiliares de la capital y ciudades. No hace muchos días que contrastaba opinión sobre este tema con un amigo, cuando él, con cierto orgullo, me mostraba dos escudos que había labrado con mimo y arte y que había colocado en la fachada remozada de su casa del pueblo. Lucía las armas de los apellidos matrimoniales, de él mismo y de su esposa, seguramente encontradas en Internet, en las muchas páginas que sobre heráldica se pueden encontrar, o compradas por módico precio en alguna gran superficie, como es mi caso, pues en una de ellas adquirí por curiosidad las de mi rubio apellido. Le hacía yo ver que los neo-escudos, o si se quiere, blasones copia, estaban fuera de contexto histórico, desubicados, y que de no ser datados y señalados convenientemente, pudieran  con el paso del tiempo, un siglo o varios siglos, cuando la pátina de los agentes atmosféricos haya hecho su labor, llamar a engaño a estudiosos y aficionados. Creo que le dejé hecho un lío, quizá apenado, y bien que lo siento.  

Aprovecho el comentario para traer aquí una serie de ventanas blasonadas inéditas, que vienen a sumarse a las muchas que llevamos ya guardadas en este Cajón de Sastre, en la alforja de las “ventanas con historia”. 

3 comentarios:

  1. Interesante reflexión que comparto completamente. A lo indicado por usted yo añadiría los siguientes comentarios:

    - Que los escudos de armas se corresponden exclusivamente con familias, nunca con apellidos. Por ejemplo, existen más de 40 escudos de armas correspondientes a familias apellidadas García. Si yo me apellidase García únicamente podría adoptar el escudo correspondiente a mis familiares, siempre que éste existiera. En caso de que mis antepasados no hubieran tenido escudo en ningún caso podría tomar las armas de otra familia García, aunque compartiera el mismo apellido. Por desgracia, en internet muchas páginas hacen creer que todas las personas tienen un escudo de armas, generalmente el más bonito y ostentoso de todos los que existen para las familias así apellidadas.

    - Únicamente,los miembros del linaje al que pertence el escudo están autorizados a emplearlas

    - Salvo en Navarra, creo que en el resto de España los escudos de armas nunca fueron patrimonio único de la nobleza, si bien la mayoría de los escudos que se conservan corresponden a linajes hidalgos. Uno de los ejemplos más claros de lo anterior en la provincia, lo tenemos en los escudos de los Giles en Pesquera de Ebro, que aunque adinerados, eran pecheros. De hecho, muchos hidalgos nunca tuvieron escudo de armas.

    - Cualquier persona que lo desee puede adoptar un escudo de armas de nueva creación, pero nunca el escudo de armas de una familia a la que no pertenece

    - Finalmente, y esto es exclusivamente una opinión personal, creo que incluir escudos de armas en casas de nueva construcción está completamente fuera de época.

    Un saludo

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    1. Muchas gracias, amigo Anónimo, por tu valiosa aportación al tema, que sin duda agradecerán también los amigos de este Cajón de Sastre.

      Saludos.

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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