viernes, 23 de agosto de 2013

VILLANUEVA DEL GRILLO, EL RETABLO PINTADO ( II )


Retablo pintado en iglesia arruinada de
 Villanueva del Grillo. 

Retablo restaurado de la iglesia de
Villanueva del Grillo , hoy en el
Museo del Retablo de Burgos.

Ruinas de Villanueva del Grillo en 1999.
A la izquierda, cubierta por la yedra,
se encontraba lo que quedaba de la iglesia. 

Ruinas de Villanueva del Grillo,
con la sierra de Árcena como telón de fondo.


FOTOGRAFÍAS: Retablo pintado (1999). Retablo restaurado (2013). Villanueva del Grillo (1999). 


El 23 de septiembre de 2011 insertaba en este Cajón de Sastre una entrada relativa a un retablo pintado, del siglo XVI, que encontré durante mis trabajos de campo para Los pueblos del silencio, en la iglesia parroquial de Villanueva del Grillo, un pueblo totalmente arruinado situado al pie de la Sierra de Árcena. Comentaba entonces mi sorpresa al encontrar una obra con semejantes características, pues no son habituales, ni mucho menos, los retablos pintados; en realidad, aquel era el primero que veía, y aún hoy no conozco ningún otro. Me hacía preguntas también, y escribía:

¿Fue este retablo pintado, con sus correspondientes calles, el definitivo, o fue tan sólo un boceto, algo provisional sobre lo que más tarde se instalaría uno convencional de madera? ¿Había en dicho siglo, o en otros cercanos, la costumbre de pintar los bocetos sobre los ábsides antes de colocar los armazones de madera, con sus nichos para la imaginería incluidos, o fue éste un caso aislado? Demasiada molestia para ser tan solo algo provisional, pienso. Quizá algún vecino de los que moraron en este lugar tobalinés podría decirnos si su iglesia llegó a tener retablo de madera. He vuelto a Villanueva recientemente, pero no encontré a nadie a quien preguntar, sólo hallé escombros ocultos por la maleza, el viento, el silencio y la áspera y despoblada sierra de Árcena”. 

Pues bien, al cumplirse casi dos años de aquella entrada y de aquellas preguntas, puedo decir que tengo respuesta para la principal de ellas: la iglesia de Villanueva del Grillo tuvo su retablo formal, es decir, uno de madera y con sus correspondientes calles, para más señas presidido por San Martín, patrón del pueblo. En estos días he visitado el magnífico Museo del Retablo, en la iglesia de San Esteban, de Burgos, y he podido ver este retablo, restaurado y expuesto, junto con otros de pueblos abandonados. Os podéis imaginar, queridos amigos y seguidores de este Cajón de Sastre, las emociones que he podido sentir al encontrarme con estas obras pertenecientes a lugares que ya en 1999 eran sólo escombros y recuerdos.

Quedaría por encontrar, no obstante, respuesta a otra de las preguntas clave: ¿cuál fue antes, el retablo pintado o el de madera? Los estilos artísticos parecen corresponderse y nos hablan del siglo XVI, década arriba, década abajo, pero las escenas e imágenes representadas no son las mismas, y eso complica las cosas. Ahí queda el reto para los estudiosos del arte sacro.   

3 comentarios:

  1. Magnífica labor documental. Felicidades por su empeño y lamentos por la pérdida del patrimonio histórico artístico español consentido por nuestras administraciones. Las de un país que es tercera potencia turística mundial por lo que dejan abandonado a su suerte, cuando no ignoran o desprecian. La piedra y la madera nobles no son tan atractivas como los hormigones y asfaltos que dejan plusvalías... Entrando a dar alguna luz a su interrogante, qué fue antes, el retablo pintado sobre el enlucido del testero del presbiterio de esta iglesia o en mueble litúrgico custodiado por el Museo burgalés?... Puedo señalarle que, tras breve estudio de ambas trazas, de sus recursos ornamentales, de la imaginería figurada, et alter, aquel pintado es anterior al tallado. No caben mayores dudas. El primero es de gusto plateresco, con repintes, y el segundo de estilo y estructura manierista. Posterior por tanto. A modo de hipótesis, atento a lo hecho en otros lugares de culto, consagrada la iglesia o esta capilla principal provisionalmente, mientras la feligresía no pudo afrontar el coste y contrata de su retablo mayor, se utilizó el recurso de uno figurado a través de pinturas sobre el enlucido de cales que habitualmente recubrian las paredes de los templos hasta el siglo XX. Curiosa la alteración del episodio que servía de remate a uno y otro: en el primitivo vemos un fresco representando la Inmaculada Concepción (devoción auspiciada por el concilio de Trento) y en el segundo vemos un cuadro escultórico representando el Calvario, con Cristo crucificado entre Maria virgen y San Juan apóstol. Entre uno y otro retablo medían varias décadas, pues, a voz y pronto, el fresco en su mayor parte sería del primer cuarto del siglo XVI, 1530-1535 como tarde, y el mueble litúrgico enmaderado del siglo XVI avanzado. Una pena que no haya mentes lúcidas y cuartos que aplicar para trasladar, al menos en sus partes o cuadros esenciales, tan interesante fresco... Somos "otra Europa"...

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  2. Magnífica labor documental. Felicidades por su empeño y lamentos por la pérdida del patrimonio histórico artístico español consentido por nuestras administraciones. Las de un país que es tercera potencia turística mundial por lo que dejan abandonado a su suerte, cuando no ignoran o desprecian. La piedra y la madera nobles no son tan atractivas como los hormigones y asfaltos que dejan plusvalías... Entrando a dar alguna luz a su interrogante, qué fue antes, el retablo pintado sobre el enlucido del testero del presbiterio de esta iglesia o en mueble litúrgico custodiado por el Museo burgalés?... Puedo señalarle que, tras breve estudio de ambas trazas, de sus recursos ornamentales, de la imaginería figurada, et alter, aquel pintado es anterior al tallado. No caben mayores dudas. El primero es de gusto plateresco, con repintes, y el segundo de estilo y estructura manierista. Posterior por tanto. A modo de hipótesis, atento a lo hecho en otros lugares de culto, consagrada la iglesia o esta capilla principal provisionalmente, mientras la feligresía no pudo afrontar el coste y contrata de su retablo mayor, se utilizó el recurso de uno figurado a través de pinturas sobre el enlucido de cales que habitualmente recubrian las paredes de los templos hasta el siglo XX. Curiosa la alteración del episodio que servía de remate a uno y otro: en el primitivo vemos un fresco representando la Inmaculada Concepción (devoción auspiciada por el concilio de Trento) y en el segundo vemos un cuadro escultórico representando el Calvario, con Cristo crucificado entre Maria virgen y San Juan apóstol. Entre uno y otro retablo medían varias décadas, pues, a voz y pronto, el fresco en su mayor parte sería del primer cuarto del siglo XVI, 1530-1535 como tarde, y el mueble litúrgico enmaderado del siglo XVI avanzado. Una pena que no haya mentes lúcidas y cuartos que aplicar para trasladar, al menos en sus partes o cuadros esenciales, tan interesante fresco... Somos "otra Europa"...

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    Respuestas
    1. Muchas gracias, Anónimo (no conozco quién eres) por tu importante y documentada aportación. Sin duda, pone luz al tema.

      Estoy de acuerdo contigo: es una gran pena la pérdida de esta y tantas manifestaciones histórico-artísticas, de Burgos y de cualquier lado. También de acuerdo en que faltan mentes lúcidas, y quizá cuartos.

      Un saludo cordial

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