Elías Rubio Marcos y su "CAJÓN DE SASTRE"

Recopilación de artículos publicados y otros de nueva creación. Blog iniciado en 2009.

jueves, 19 de agosto de 2010

UN DESFILADERO CON MUCHO OLOR



FOTOGRAFÍAS: C-629. Paso de Peñahorada: nevada de 2003, la carretera totalmente cubierta y sin tráfico alguno. Peñahorada: balsa provocada por una aguacero veraniego de 2002.

Hoy, queridos amigos y seguidores de este Cajón de Sastre, me vais a permitir que os hable de una carretera. Al fin y al cabo, en un cajón de sastre ha de caber de todo, también las carreteras. Quiero llamar la atención sobre un tema vial que quita el sueño (¿también la salud?) a los vecinos de varios pueblos de la carretera comarcal C-629. He de referirme muy especialmente a Villaverde de Peñahorada y a Peñahorada. Los dos localidades sufren lo indecible con el tráfico rodado, sobre todo cuando pasan los camiones de basura rumbo al vertedero de Abajas dejando un rastro duradero de contaminación olfativa que provoca malestares físicos, es de suponer que aún no clasificados por la medicina. Por cierto: ¿las autoridades sanitarias regionales se han preocupado alguna vez sobre cómo influyen en el organismo humano los pestilentes efluvios de los deshechos que transportan estos camiones? ¿no?, pues deberían hacerlo, porque sé de un obrero de la construcción que estuvo trabajando un día reparando un tejado y como consecuencia de haber respirado y aspirado dichos y continuados efluvios se le “revolvieron las tripas” (según su propia expresión) hasta el punto de tener que guardar ayuno durante todo el día y parte del siguiente. Quizá algún sanitario que visite este Cajón de Sastre pueda informarnos a todos de lo pernicioso que puede llegar a ser este tipo de contaminación. Y quizá también algún técnico de la Junta pueda explicarnos si los camiones que hoy se utilizan para transportar estos deshechos reúnen los requisitos que por natural les debieran ser exigidos.

Por no hablar del suplicio que suponen también los ¿miles? de coches que en los meses de verano y en fines se semana circulan (a gran velocidad) por el centro de sus angostos cascos urbanos y en dirección a las playa del norte. Es una contaminación acústica, continuada, totalmente insoportable y que puede también minar la salud de los vecinos de estos pueblos.

Y por no hablar tampoco de las dificultades que los fenómenos meteorológicos ocasionan en el trazado de la carretera. Una simple tormenta de verano convierte en una balsa de agua la travesía de Peñahorada, como se puede ver en la fotografía que se adjunta; una nevada, de las muchas que suelen caer en la zona, dejan también intransitable y con gran peligro la carretera a todo aquel que viaja de Burgos a Las Merindades, o al revés.

O de las curvas peligrosas del desfiladero de Peñahorada y de La Molina de Ubierna, donde, con cierta frecuencia, se producen salidas de la calzada. Hay, en este sentido, además de turismos, un buen número de “camiones de la basura” documentados que han volcado y dejado un rastro de pestilencia y lesiones en el callejón natural de Peñahorada, uno de los más bellos desfiladeros de Burgos y donde se encuentra una de las Escuelas de Escalada de la región.

Por todo ello, es difícil de entender cómo todavía se está dudando en tomar alguna medida urgente para solucionar todos estos problemas. Por ejemplo: ¿dónde ha quedado el proyecto de desviación que desde hace ya casi una década se viene anunciando?

martes, 17 de agosto de 2010

ESTRELLAS FUGACES


FOTOGRAFÍA: (2008).
¡Que veáis muchas fugaces esta noche, y las siguientes!

En la noche, poco antes del gran sueño de los perros, mientras un autillo lejano gemía de amores, el sobreviviente vio una estrella precipitarse en abismos del norte. Después fue testigo de cómo un ejército de cometas salidos de la nada se inmolaba en la misma dirección. Mañana correrás hacia el lado donde se pierden los luceros, le oí decir dirigiéndose a mí. Por eso hoy, Lluvia escondida, ejerzo de matacabras, soplo destemplado certezas astronómicas que los siglos de hombre crearon.

De Ecos de la lluvia y el aire
mayo, 2006

lunes, 16 de agosto de 2010

BODEGAS DEL VIENTO






FOTOGRAFÍAS: Bodegas de Villazopeque, Villasandino y Villavieja de Muñó. (Tomadas en 2007).

Uno de los bienes patrimoniales más interesantes y pintorescos de castilla y León, y que más caracteriza a buena parte del territorio burgalés, es el de las bodegas. Se las puede ver junto a las carreteras, en laderas de montes pelados, alrededor de cerros cercanos a los pueblos, casi siempre como islas entre el rastrojo de cereal. Parecen ojos que emergen de la tierra, montones de ojos que nos miran al pasar y que vomitan aire fresco con sabor a fermentos y palabras. Con siglos de antigüedad y algunas emparejadas con el lagar, en un tiempo jugaron un papel fundamental en las sociedades rurales, como catalizadores de relación y comunicación entre los vecinos. Enraizadas al paisaje burgalés y construidas para la conservación de un bien de consumo tan preciado como el vino, fueron lugares de esparcimiento festivo y donde los habitantes de los pueblos se reunían para la plática alrededor de una cuba y una jarrilla, dentro o fuera del subterráneo. En la actualidad, cuando en algunos sitios se levantan bodegas tipo Guggenheim, para mayor gloria de sus propietarios, este patrimonio de las bodegas tradicionales, más humilde pero de gran contenido etnográfico, corre serio peligro de desaparecer. Innumerables conjuntos de bodegas se están hundiendo por falta de uso y de reparos, porque sus dueños emigraron a la ciudad y han olvidado los excavaciones de sus padres y abuelos. Cerradas a cal y canto y sin nadie que las atienda, es hora de que las Administraciones actúen para conservar los conjuntos con mayor valor arqueológico y etnográfico y de que sean declaradas Bien de Interés Cultural, antes de que sea demasiado tarde.

Todos los conjuntos de bodegas tienen su propio nombre, y hay algunos que han llegado a emocionarme: valgan como ejemplo las “Bodegas del Viento”, de Villasandino, o los que designan a los dos grupos que hay en Villazopeque, “Bodegas Muchas” y “Bodegas Pocas”, de Villazopeque”. ¿Alguien ofrece nombres más hermosos y enternecedores?

miércoles, 11 de agosto de 2010

ESPERANDO A UN TREN QUE NO VA A LLEGAR


FOTOGRAFÍAS: Las estaciones fueron hermosas, lo que no ha impedido que la barbarie se haya apoderado de ellas. ( Fotos:  Oscar de la Torre, 2010).

Con su pesado equipaje, el viajero se dirige hacia la estación. Pretende ir a Aranda de Duero en el directo Madrid-Burgos.

“Cómo ha aviejado la estación desde la última vez”, dice para sí al ver los desconchados y pintadas de las paredes.

El viajero despistado se dispone a entrar en la sala de espera y de ventanilla de billetes.

Lo primero que ve son escombros, ruina. “No, la última vez que cogí este tren esto no estaba así de abandonado, ni muchísimo menos. A ver si por lo menos me dan billete”.


"Uno para Aranda".



“¿Cuánto es?

“200 pesetas, señor”. Paga en euros y nadie le contradice.

“Ya tengo el billete, ahora espero que el tren no se retrase. Pero qué raro, hoy no hay nadie”.


"¡Uff, cómo pesan, qué habré metido en las dichosas maletas!”.

“No se le ve..., ni se le oye”.

"Bueno, paciencia, ya vendrá”.

“No sé si me dará tiempo para ir al servicio”.

“Pues ya tenía que estar aquí”.

“¡Nada, que hoy no viene! Iré a ver si alguien me informa de qué está pasando”.


miércoles, 4 de agosto de 2010

JUEGO DE LOS TRABALENGUAS



FOTOGRAFÍA: Renedo de Bricia (2007).


Una tela de araña es como las palabras cuando se entretejen para formar trabalenguas.

Más allá de internet no creo que exista ya vida. ¿Existe?... Silencio, dudas... El papel ha pasado o pasará en breve a la historia, como tantas cosas lo hicieron a través de los tiempos. Por eso, porque ya no concibo la letra impresa si no es para los museos, decidí lanzarme en su día a la aventura de este blog (blog, qué fea palabra). Las posibilidades inmensas del milagro nos llevan en primer lugar, en asuntos serios, al libro electrónico. Esto no es descubrir nada nuevo, lo sé, pero aprovechando las facilidades que se nos ofrecen se me ha ocurrido proponeros un juego. Hoy, saliéndome del patrimonio construido, os propongo, queridos amigos de este Cajón de Sastre, algo distinto y relativo al patrimonio inmaterial; os invito a recuperar los trabalenguas que quedaron flotando en la tradición oral de nuestros pueblos, los que nosotros mismos heredamos de nuestros padres y abuelos. De materializarse la idea colectiva, podría ser una experiencia nueva para todos nosotros, y quizá pionera, aunque bien es cierto que ya nadie inventa nada que sea nuevo totalmente. No se trata de que vayamos a hacer entre todos una tesis doctoral, ni tampoco ningún libro, ni siquiera un folleto, será sólo un juego y una manera divertida y cómplice de recuperar una parte de la cultura tradicional de la provincia de Burgos. (Por supuesto que si hay amigos de otros lugares que quieran participar, serían también bien recibidos, así compararíamos sus materiales con los nuestros, lo cual sería muy enriquecedor). Quizá alguien pudiera aprovecharse después, editorialmente, de nuestras altruistas aportaciones, pero eso no importa, porque, de llevarlo a buen término, nos habríamos divertido con la graciosa complicación que sin duda tienen los trabalenguas. Al fin y al cabo, el “invento” sería como una socialización más del conocimiento. Bueno, es algo que dejo en el aire por si alguien quisiera participar. Por mi parte, a medida que vaya conociendo nuevos trabalenguas burgaleses los iré incluyendo en la relación que adjunto.

Inserto ahora una serie recogida por mí, en distintos lugares de Burgos y en distintas fechas, que son los que podrán servirnos como punto de partida en esta aventura que pretende ser colectiva y generosa.

¿Alguien se anima? Adelante.



TRABALENGUAS

María Chucena
su choza techaba;
un techador que por allí pasaba la dice:
María Chucena:
techa tu casa o techas la cena.
Ni techo la mi casa
ni techo la cena,
que techo la casa
de María Chucena.

Villahizán de Treviño (2001)

Pablo clavó un clavito
un clavito clavó Pablo


Villafría de Burgos (2002)


Perejil sequé, perejil dejé:
cuando me desperejilaré yo.


Gato cenizoso, desencenizósate gato
Cardeñajimeno (2002)


La señora andóriga, jándiga, mándiga, tutiripándiga, no tiene puños.
Del pellejo un gático, jándigo, mándigo, tutiripándigo, le haremos uno.
Contestó la señora andóriga, jándiga, mándiga, tutiripándiga, con grandes humos: no quiero yo mi andóriga, jándiga, mándiga, tutiripándiga, para ninguno.

Peñahorada (2001)


Me han dicho que has dicho un dicho que he dicho yo.
Ese dicho que tú has dicho que yo he dicho, no le he dicho yo,
si yo lo hubiera dicho estaría muy bien dicho por haberlo dicho yo.


Pedro Pérez Peraita,
pobre pintor portugués,
pinta preciosos paisajes,
por poco precio,
para poder pasar por París.


Arroz has dicho.
Narciso la enseña a rezar en ruso,
y hoy, aunque un tanto confuso,
reza en ruso, rosa rizo.


Miguel vela con cautela
su mala gula y moló.
Y dijo cuanto esto vio,
mala mula y mola mela.

Villasana de Mena (2002)


Hija cirija ciribicutija:
vete donde la vecina cirina ciribicutina
y que te dé una olla cirolla ciribicutolla
para cocer la liebre ciriebre ciribicutiebre.
Madre ciriabre ciricutiable,
me ha dicho la vecina cirina ciribicutina
que no tiene olla cirolla ciribicutolla
para cocer la liebre ciriebre ciribicutiebre
Hija cirija ciribicutija:
coge la liebre ciriebre ciribicutiebre,
llévala al monte cironte ciribicutonte
y déjala donde estaba.


Paco pico chico rico
insultaba como un loco
a su tío Federico.
Este dijo: poco a poco,
Paco rico, poco pico

Mahamud (1998)


El arzobispo de Constantinopla
se quiere desarzobispoconstantinopolizar
el desarzobispoconstantinopolizador
que le desarzobispoconstantinopolice
buen desarzobispoconnstantinopolizador será.

Baños de Valdearados (1998)


Compañero, compra poca capa parda,
que el que poca capa parda compra,
poca capa parda paga.
Yo, que poca capa parda compré,
poca capa parda pagué.


El arzobispo de Constantinopla
esta constantinopolizado,
quien le desconstantinopolizará,
el desconnstantinopolizador
que le desconstantinopolice
Buen desconstantinopolizador será.


El cielo está engarabintintangulado,
quién le desengarabintintangulará.
el desengarabintintangulador
que lo desengarambintintangulare
buen desengarabintintangulador será.

Yo tenía una cabra ética,
pelopelambrética, pelopelambruda,
si yo no tuviera una cabra ética,
pelopelambrética, pelopelambruda,
yo no tendría unos hijos éticos,
pelopelambréticos, pelopelambrudos,
y por delante cocotudos.

Villaespasa (2002)


Una puerca pescuecicrespa
tenía cien puerquitos pescuecicrespitos
y cuando la puerca pescuecicrespa se encrespaba
a los cien puerquitos pescuecicrespitos de mamar les daba.

Barbadillo de Herreros (1999)


San José dijo a la Virgen:
¿qué quieres, Virgen?
San José, ¿qué quieres?,
dijo la Virgen.

Irús de Mena (1998)


Para la Lola, una lila di Adela,
mas cogió la Dadilla, y dije:
hola, Gadela, anda y dile a Dadilla
que dé la lila a la Lola.

Creo que lo recogí en un pueblo cerca de Lerma, pero no estoy seguro (2005)



“Yo tenía una oveja,
                        pega, mega, andía, andorra,
                        coloradita, vieja y sorda.
Si esa oveja no sería
                        pega, mega, andía, andorra,
                        no criaría los corderos,
                        pegos, megos, andillos, andorros

                        coloraditos, viejos y sordos”.

                        Castrillo de Solarana (2003)



miércoles, 28 de julio de 2010

UNA POLEA PARA EL PAYO EN SANTA CRUZ DEL VALLE URBIÓN





FOTOGRAFÍAS: Arquitectura del entramado en Valmala. Secuencia de polea en Santa Cruz del Valle Urbión (Tomadas en 2007).

        Existen un puñado de pueblos burgaleses en torno a la Sierra de la Demanda que se distinguen por una original manera de construir. Es la que hemos dado en llamar “arquitectura del entramado”, debido a los entramados de madera, rellenos de yesón, que son visibles en todas las construcciones. Y si bien es cierto que esta manera de construir es también perceptible en buena parte del oriente de la provincia de Burgos, es en la zona más próxima a La Rioja donde con mayor profusión puede verse. En realidad, los entramados en los pueblos cercanos a Belorado y a Pradoluengo, los de la cabeceras de los ríos Urbión y Tirón, inundan todos los cascos urbanos, dominando con sus peculiares características a cualquier otro tipo de manifestación edificada existente, ya sea en edificios residenciales o en edificios secundarios para actividades agro-ganaderas.

        La abundancia de prados herbáceos y de alturas nivales, donde se mantiene verde la hierba en el verano, hizo que la zona fuera eminentemente ganadera. No podía ser de otra manera, cada pueblo aprovecha de la manera más conveniente lo que tiene en abundancia. Y así es como nacieron unas construcciones que fueron diseñadas, precisamente, para la hierba y la ganadería.

        En este contexto, llama la atención la abundancia de edificios levantados para corrales y pajares que, exentos o adosados a las viviendas, constituyen un pintoresco y admirable patrimonio. Sus originales entramados de madera, rellenos de yesón, muchas veces en sorprendente verticalidad, son características de gran singularidad y que dan carácter a la zona. Este patrimonio es, sin duda, digno de protegerse, y los núcleos de Valmala, Garganchón y Santa Cruz del Valle Urbión, donde mejor se conserva, merecedores también de ser reconocidos como un bien cultural.

        Tradicionalmente, la actividad y las necesidades creaban la arquitectura, lo mismo para las casas que para los edificios auxiliares. Así surgieron en el “triángulo” las casas mixtas de tres plantas con entramados, que son las que predominan en cada pueblo de la zona. En ellas, la primera planta es la destinada a las cuadras del ganado, con un portal distribuidor y tres compartimentos: uno para las vacas, otro para las yeguas y otro para los cerdos. De las cuadras nacen las escaleras que suben a los pisos. En el primer piso se hallan los dormitorios y la cocina, y en el tercero, conocido en la zona con los nombres de el payo o el alto, se almacenaba la hierba y grano. Existen aún bastantes casas con esta distribución, aunque las más antiguas se abandonaron hace tiempo y permanecen vacías, esperando la ruina o una transformación para segunda vivienda.

        Sirva todo lo anterior para contextualizar un elemento “tecnológico” que no por humilde dejaba de ser importantísimo, por no decir imprescindible en la vida de los vecinos ganaderos de Santa Cruz del Valle Urbión. Se trata de la polea, de ese artilugio presente en la práctica totalidad de las casas de este pueblo, debajo de los aleros y encima de los bocarones del payo. Hoy olvidadas y sin servicio, estas poleas, generalmente de madera, servían para subir las mantadas de hierba al payo. Para algo tan simple, pero tan práctico, sólo eran necesarias dos personas: una arriba, en el bocarón, manejando la polea, y otra abajo, atando en un extremo de la cuerda las mantadas de hierba.

        Hoy el izado de la hierba por este sistema es una imagen ya perdida. Sirvan estas líneas para recuperarla y recordarla.

viernes, 23 de julio de 2010

EL GAS DE HONTOMÍN



FOTOGRAFÍAS: Accesos a subterráneos y lavadero, en Hontomín (Tomadas en 2007).

Se halla en busca y captura. Se trata del sujeto conocido como óxido de carbono, y que responde también al alias de dióxido de carbono, aunque sus amigos más próximos le conocen como CO2.
Aparte de la broma, ¡qué maravilla! ¡capturar el CO2 de la atmósfera y encerrarlo bajo tierra! Así se pretende paliar el calentamiento global. La ciencia no tiene límites, convencido estoy de ello. Pero también sé de un dicho popular muy de nuestra tierra que dice “los experimentos con gaseosa”. Y es que, a un redomado profano como yo, y también muy asustadizo, se le ocurren preguntas de bombero retirado, o de ficción: ¿qué consecuencias puede tener para la zona la existencia de este almacén geológico de gas? ¿Habrá fugas? Y si las hubiera, ¿serán inocuas o dañinas? ¿El agua de las fuentes cercanas, aflorará con gas o sin gas? ¿Se teñirán y contaminarán las aguas del río Homino, como ya ocurrió en el pasado con vertidos de una fábrica cercana? Mira, que ya tenemos el vertedero general de basuras muy cerca...

Ya digo, ¡una maravilla! Uno se imagina un hueco bestial en el interior de las tierras rojas de Hontomín, y al gas flotando en él, haciendo olas e intentando escabullirse por el menor resquicio que se le presente.

¡Lo que es la ignorancia!

miércoles, 21 de julio de 2010

VALDEAJOS TUVO NIÑOS

FOTOGRAFÍA: Circa 1950

Los chicos a un lado de la maestra, las chicas al otro, quince y quince. Separación obligada, costumbre de otro tiempo, de 1950 más o menos. Cuando veo estas viejas fotografías de escuela me derrito, me sugieren demasiado. Nos hablan de un tiempo en el que los pueblos estaban llenos de vida, de cuando nadie sospechaba que el cataclismo demográfico ocurrido en Burgos se iba a producir. Hoy, sin ir más lejos, leo una noticia que abunda en el desastre: “Burgos pierde 3700 vecinos en el último año", resta y sigue, para desgracia de los pueblos, para martirio de las grandes ciudades. El campo, vacío, las ciudades, atestadas. ¿Dónde va Vicente?, donde va la gente, en un afán de no estar solos. Y volviendo a la fotografía, ¿qué fue de aquellos niños y niñas, tan abrigaditos en el frío páramo de Valdeajos? Cuando posaban, todavía no conocían que bajo ellos estaba el petróleo que dio fama a su pueblo, ni tampoco sospechaban que un día habría vida más allá de Franco, aquel señor de bigote y capa que presidía la pizarra de sus números. ¿Qué fue de estos niños? ¿Adónde les llevó la vida y el viento de La Lora?

domingo, 18 de julio de 2010

ÁRBOL DE LA PROVINCIA, ÁRBOL DE LOS DESEOS







FOTOGRAFÍAS: Los deseos de un árbol (Tomadas el 17 de julio de 2010).

Jaramillo de la Fuente homenajeó ayer al Árbol de la Provincia, a la encina que ha empezado ya a crecer con fuerza con tierra de todos los pueblos de Burgos (1233). En la reunión anual que en julio acostumbran a hacer vecinos y veraneantes de este inquieto pueblo, tuvo lugar, además de la solemne inauguración de un espacio deportivo y de un nuevo potro de herrar, un homenaje al Árbol de la Provincia para celebrar su primer año de vida. El vecindario está contento y orgulloso con su árbol, que es el de todos los burgaleses, por eso le miman, por eso se reunieron ayer en torno a él y le cantaron a coro el “cumpleaños feliz”; por eso también muchos jaramillanos colocaron lazos en la encina pidiendo que se cumplan sus más íntimos deseos, de salud, de trabajo (tan importantes en estos tiempos de crisis), de amor..., cada lazo un deseo secreto. Quizá con este espontáneo acto el Árbol de la Provincia haya dado un paso para convertirse también en el Árbol de los Deseos. La verdad es que sería bonito que lo que ayer se inició pudiera tener su continuidad en años sucesivos, y así hasta dentro de mil años.

miércoles, 14 de julio de 2010

HORNILLERAS DEL RUDRÓN
















FOTOGRAFÍAS: Exteriores e interiores de hornilleras del Rudrón. (Tomadas en 2007).

        La comarca del Rudrón esconde entre sus montañas un rico patrimonio etnográfico al que no se le ha prestado la atención que, a mi juicio, merece. Me refiero al gran número de colmenares que, exentos, en construcciones auxiliares, o adosados a farallones rocosos, salpican y embellecen el paisaje tanto como lo hacen las importantes ruinas históricas. La mayoría se encuentran abandonados, después de que la despoblación castigara también a los pueblos de dicho valle. Tubilla del Agua, Tablada, Santa Coloma y Bañuelos, son los principales focos de estos colmenares, aunque también pueden verse, a menor escala, cerca de Sedano, Covanera o Terradillos. En todos estos lugares estos colmenares con conocidos como hornilleras, y puede decirse que, junto a la arquitectura tradicional de la zona, han sido, y aún hoy lo son, las principales señas de identidad de la comarca, de una comarca que tuvo que adaptarse a lo que la naturaleza le ofrecía en abundancia para sobrevivir. Ya que su terreno cultivable era escaso y pobre, los habitantes tuvieron que recurrir a lo que aquella ofrecía de manera generosa, entre otras cosas a las abejas. La miel debió tener una importancia capital en la economía de los vecinos, a juzgar por tantos colmenares como pueden verse, algunos construidos en lugares de muy difícil acceso. Allá donde había un abrigo rocoso se aprovechaba para cerrarlo con una pared de tosco mampuesto. En la habitación resultante se embutían los dujos, con sus respectivos cajones en el interior para la manipulación humana, y tapas horadadas al exterior para la entrada y salida de las abejas. La verdad que algunas de estas hornilleras son espectaculares. Si uno sube por el desfiladero del río San Antón, de Santa Coloma hacia Terradillos, podrá ver, al pie de los soberbios y pigmentados farallones calizos, varias de estas hornilleras. Y si tiene la suerte de encontrar la puerta abierta de alguna, y penetrar en su interior, podrá escuchar en la oscuridad del recinto el zumbido silencioso de las abejas que allí moraron. Bien harían los vecinos del Rudrón en valorar y mimar este patrimonio como una de las señas de su pasado más reciente.