Elías Rubio Marcos y su "CAJÓN DE SASTRE"

Recopilación de artículos publicados y otros de nueva creación. Blog iniciado en 2009.

sábado, 22 de octubre de 2022

LA TIENDA DE AMANCIO


75 años al frente del mostrador 



Una pierna con calcetín. Escrito en francés
para el peregrino.

FOTOGRAFÍAS: Tienda en los soportales (Tomadas en septiembre de 2022).

Me gustaría ser peregrino de Santiago para, al pasar por Castrogeriz, encontrarme con la tienda de Amancio y comprarle un sombrero aventurero, o un saco de dormir, o una linterna, o.... O simplemente para llenar de charla los tiempos muertos del hombre que se ocupa de esta reliquia desde casi niño, desde que tenía quince años y ahora tiene noventa. Me gustaría haber sido Amancio, para haber estado al frente durante tanto tiempo de este pintoresco y antiguo comercio que hoy resiste, y haber visto pasar por su mostrador a generaciones de castreños, a hombres y mujeres que se hicieron un traje o un vestido para el día de su boda cuando la tienda fue también de tejidos, en el principio de sus tiempos. Me gustaría pensar que los clavos y otras menudencias que pudieron venderse fueron pesados en la balanza cansada y reluciente Arisó Regia, la que preside el mostrador con su aguja temblona. Me gustaría abrir la vieja arca de la trastienda, carcomida la madera y oscurecidos los goznes, para entender por qué el buen paño en el arca se vende. Me gustaría haber saboreado el aroma del estanco, cuando la tienda fue estanco por concesión. Me gustaría entrar en la oficina de listones verdes y encontrarme en su interior cuadernos y albaranes escritos con lápiz de carpintero, o con pluma y caligrafía inglesa, sobre una mesa dormida que ya no hace de mesa. Me gustaría que esta vieja tienda, genuina representante de aquellas entrañables tiendas de pueblo, y su no menos entrañable propietario- dependiente, resistieran para siempre en su rincón de los soportales.


Todo para el peregrino

El buen paño, en el arca se vende



domingo, 16 de octubre de 2022

INODOROS EN LA COLEGIATA


Posibles inodoros en la colegiata de Valpuesta


FOTOGRAFÍAS: Colegiata de Valpuesta (Tomadas en septiembre de 2022)

Llamaron mi atención, pero no encontraba explicación de para qué pudieron servir. A primera vista, estos cilindros huecos de piedra que veis, queridos amigos de este Cajón de Sastre, situados en un pequeño cuadrilátero, al exterior y en el ala norte de la histórica Colegiata de Vapuesta, me pareció que podían pertenecer a algún sistema de aireación y saneamiento de los bajos de la iglesia, a la sazón antigua Sede Episcopal. Intrigado, me asomé a uno de ellos y vi que debajo había cámara, y que a juzgar por la mucha humedad que se apreciaba en el fondo, sospeché que en momentos de no sequía, como la que ahora tristemente sufrimos, podía circular por ella alguna corriente de agua. Y así debía ser, un enseñador de este histórico conjunto me sacó de dudas diciéndome que tales cilindros sirvieron como inodoros. Algo que me sorprendió en gran manera. Pero aun con mis proverbiales precauciones, pensé que no era desdeñable semejante hipótesis, pues siendo así, las evacuaciones de los monjes se las debía llevar el agua, es de suponer que conducidas subterráneamente a algún lugar del exterior de la iglesia. Un sistema original y práctico, me pareció, aunque me quedé sin saber si el cuadrilátero en su día estuvo cubierto. De no ser así, más de un monje en invierno se contendría todo lo posible para sus evacuaciones. Ello sin descartar que hubiera otros inodoros en el interior del conjunto colegial, que llamarían “de invierno”, y que lo depositado en ellos, lo mismo en invierno que en verano, fuera arrojado después por los cilindros huecos de la Colegiata, con lo que no había necesidad de sentarse en sus fríos y aireados bordes. Esto tendría bastante sentido.


Colegiata de Valpuesta, tantos años olvidada

 

jueves, 13 de octubre de 2022

BELLEZA OTOÑAL


Otoño en el camino
De San Millán de Lara a Tañabueyes



FOTOGRAFÍAS: Arboleda otoñal (Tomadas en octubre de 2022)

         Y ya que estamos metidos en belleza, me complace compartir con vosotros, queridos amigos de este Cajón de Sastre, una estampa otoñal cuya belleza nada tiene que envidiar a la de las ruinas que venimos comentando. Disfrutad de las imágenes que aquí os dejo, pero os recomiendo que no os perdáis el milagro del otoño en la provincia. Salid, los que podáis hacerlo, a contemplar este prodigio de colores, disfrutad de esta belleza antes de que heladas y vendavales desnuden árboles y arbustos. Y para los que por desgracia no podéis ver o moveros, imaginad o soñad desde vuestra pantalla con un espectáculo único que todos los años se nos presenta de manera gratuita.   


Colores otoñales y ermita de Tañabueyes al fondo 

 
 

lunes, 3 de octubre de 2022

LA ARRUGA ES BELLA, SAN PEDRO DE ARLANZA


FOTOGRAFÍA:
Ruinas de San Pedro de Arlanza (Tomada en 2016).

Suele decirse que la arruga es bella, y no falta razón en ello, en muchos casos. Haciendo bueno este símil textil, podría decirse también que las ruinas de un edificio histórico son las arrugas del patrimonio, que es como decir de la arquitectura y del arte, y que por tanto son igualmente bellas. Ocurre, sin embargo, que en ocasiones nos fijamos más en el lado negativo de estas arrugas, llorando la apariencia de la integridad perdida de un edificio histórico, y prestamos menos atención a la incuestionable belleza de sus restos. Suspiramos a menudo por restauraciones totales y olvidamos que las fechas de caducidad también existen en el patrimonio. Las ruinas nos sirven para entender y entendernos, para interpretar y soñar, pero sobre todo para ver en su abandono el inexorable y no recuperable paso del tiempo, lo que es también un valor añadido. Hoy, queridos amigos de este Cajón de Sastre, dejo aquí restos del monasterio de San Pedro de Arlanza, cuyas arrugas del tiempo son tan bellas que hace que nos olvidemos de restauraciones integrales.