Elías Rubio Marcos y su "CAJÓN DE SASTRE"

Recopilación de artículos publicados y otros de nueva creación. Blog iniciado en 2009.

lunes, 6 de abril de 2026

“EL PARRAL”: HISTORIA, BELLEZA Y SOSIEGO

Estampa de belle époque en El Parral. (Foto: Cortés)


FOTOGRAFÍAS: El Parral (en distintos años y en distintas estaciones). 

Recientemente El Parral ha sido remozado, y eso que debemos agradecer a Patrimonio Nacional, y al dinero de todos. Muros de la cerca reforzados, puertas nuevas, merenderos nuevos, papeleras nuevas, especie vegetales nuevas y regeneración de otras existentes… en fin, una labor y un resultado que apreciamos con agrado los burgaleses que acostumbramos a pasear por este bello y entrañable remanso de paz. Y así debería seguir estando. Pero hay cafres que de respetar lo que es de todos no va con ellos y se empeñan en deteriorar lo que pillan, ya sea tronchando un arbolito recién plantado, grafiteando un reluciente panel explicativo o destrozando una papelera, que de todo hemos visto ya desde el citado remozado. Seguro que existe alguna explicación psicológica para describir esta manera bárbara de comportarse, doctores hay para el análisis. De los botellones en este lugar, y sobre todo del que es el principal de todos, mejor tratarlo con tiento, por lo que pueda servir de confrontación, pero bien estaría que se buscaran otros acomodos para no dañar un espacio singular que, por su historia y especial recogimiento, hoy en día sigue siendo el más emblemático de la ciudad. ¿Qué tal La Milanera? Al fin y al cabo, tampoco está tan separado del Parral, ¡y es muy amplio! 

Para rematar este desahogo ciudadano, dejo aquí, queridos amigos de este Cajón de Sastre, una serie de fotografías de dicho parque, tomadas en distintos años y en distintas estaciones, que nos interpelan para una civilizada conservación.


El Parral en verano


El Parral, un remanso para el sosiego de la ciudad. 
 

Nieve de verano en El Parral.


Chiviritas en El Parral.


De cuando nevaba en Burgos (diciembre de 2009).


Contraluz en El Parral.


Corriendo en El Parral.
 

Primavera en El Parral. 


El Parral y el Hospital del Rey forman un conjunto de impresionante belleza. 


Belleza de los chopos desmochados.  


viernes, 16 de enero de 2026

DE BUZONES Y POSTALES

                                            


Buzón de correos en Fuenteodra.


Buzón en Moradillo del Castillo.


Buzón en Manciles.



FOTOGRAFÍAS: Buzones de cartas (tomadas en distintos años).

En mi reciente estancia en México quise comprar alguna postal de los lugares más emblemáticos que visitamos. No porque las necesitara para enviar a familias y amigos, como hasta no hace tanto tiempo fue costumbre, sino por engrosar la colección acumulada durante años. Una colección preciosa, todo hay que decirlo. En un pasado cercano, la postal sirvió para comunicar a nuestros amigos y seres más queridos que estábamos bien y que disfrutábamos mucho de las maravillas que estábamos viendo en nuestros viajes. Quise comprar postales, ya digo, pero no pude hacerlo porque ya no se encuentran en ningún lado. Las postales han desaparecido. ¿Alguien ha comprado o visto alguna en los quioscos en estos últimos tiempos? Silencio. Hoy esa costumbre postal, que era una forma cómoda de comunicación, pues requería menos esfuerzo que una carta, ha sido sustituida por los envíos por wasap. Ahora, con nuestros móviles, podemos enviar fotografías sin cuento y el sufriente familiar o amigo recibirlas al instante de ser enviadas, sin necesidad de barcos ni de trenes que las transporten en sacas de Correos.  La competencia, pues, no resiste comparación y por eso las postales han desaparecido.  Otra pérdida sobrevenida por las nuevas tecnologías.  

Después de lo anterior, queridos amigos, me parece oportuno traer a colación los buzones de correos en los pueblos. Cuando veo empotradas en muros estas cajitas de distintos colores, con su característica trompetilla como logo y su mágica ranura para introducir las cartas, se me ocurre pensar que quizá lleven años vacías y que la menguada población de los pueblos, vieja de años y llena de experiencia, debe estar cansada ya de abrirlas para no encontrar nada. Pueden ser media docena de almas mayores que quizá no tengan quien les escriba, como no sea un banco sin calor amigo ni familiar.    

Si abriéramos uno de estos buzones olvidados, ¿con  qué nos encontraríamos?


Villanueva de los Montes 
En algunos lugares, las cajitas de Correos no llegaron, o llegaron tarde, y fueron
los propios dueños de las casas quienes tuvieron que arreglárselas
fabricando sus propios buzones.
 


 
 Buzón en Villasidro.  
Antes de las cajitas de Correos una simple ranura
 en la puerta podía servir como buzón.
  


 

lunes, 12 de enero de 2026

UNA CASA DE HIDALGO PERDIDA EN MANCILES

                      

Aspecto de la casa en 2015.

FOTOGRAFÍAS: Casa de hidalgo en Manciles (Tomada en enero de 2026).

Probablemente fue la casa de algún hidalgo del siglo XVIII. Su airosa fachada de buena sillería, el gran arco dovelado del acceso, y la ventana central, primorosamente trabajada, son muestras que parecen ponerlo de manifiesto. Le faltaría el escudo para completar su nobleza y parecer una casona, pero aun con esa ausencia es claro que, por su indiscutible belleza, no merecía el fin que está teniendo. Las casas de hidalgo de los siglos XVII y XVIII, que tanto proliferaron en la provincia de Burgos, especialmente en Merindades, es un patrimonio histórico-artístico al que no se le está prestando la atención que merece, más bien al contrario. Ya hemos denunciado en este Cajón de Sastre algunos casos sangrantes de bellas casonas perdidas, y esta de Manciles es una más. Una pena, pero era de esperar. En 2015 ya apuntaba maneras de lo que habría de venir no tardando mucho, que no era otra cosa que su ruina. Probablemente habrá alguna historia, que no conocemos, que justifica ese destino, como ha sucedido y sucede en tantos edificios de interés abandonados, pero ello no justifica nuestra indiferencia.

Han pasado diez años desde que vi por primera vez esta bella casa, ya digo, y entonces, por su deficiente estado, no le auguré nada bueno. Tenía razón: recientemente he vuelto a Manciles y he constatado que mis presagios se han cumplido: la ruina, que tiene su propia vida, ya es casi total. Contemplad, queridos amigos, las dos imágenes que aquí dejo y veréis cómo sufre el patrimonio el paso de los años, si no se trata.


Aspecto de la casa en enero de 2026.


lunes, 29 de diciembre de 2025

¡FELIZ AÑO!

Alebrijes en el Museo de Arte Popular de México

FELIZ AÑO NUEVO OS DESEO CON ALEBRIJES MÁGICOS 

        Para los que seguís regularmente esta bitácora desde 2009. Para los que la seguís de ciento en viento. Para los que la habéis visitado solo una vez. Para los que no la habéis visitado nunca, pero que algún día, despistados, podéis caer en ella. Para los que habéis tenido la paciencia de seguir el periplo mexicano que nos ha ocupado.  Para todos, os deseo un 2026 lleno de cosas buenas, donde la tolerancia y no el odio sea el eje de nuestras vidas. Al fin y al cabo, ¿para qué sirve el odio? 

jueves, 18 de diciembre de 2025

CARTAS DE RELACIÓN DE UN BURGALÉS EN MÉXICO (II). SEGUNDA PARTE, NOVENA ENTREGA. DIA DE MUERTOS EN ROMERILLO, ZINAKANTÁN Y SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS

CARTAS DE RELACIÓN DE UN BURGALÉS EN MÉXICO (II).  

SEGUNDA PARTE, NOVENA ENTREGA

 

DIA DE MUERTOS EN ROMERILLO, ZINAKANTÁN Y SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS 


Desfile de muertos en San Cristóbal de las Casas.
 


Cementerio de Zinacantán.
Reunión familiar platicando con las almas
que regresan en el Día de Muertos.


Cementerio de Zinacantán.
Indígenas tzotziles pertenecientes a la comunidad maya
en el segundo Día de Muertos de 2025 




Cementerio de San Cristóbal de las Casas

Arquitectura variada y de gran colorido.






Cementerio de Romerillo.
Cruces y tumbas, juncia, pétalos de cempasúchil y tabla de muerto sobre los túmulos, 
sincretismo en estado puro.




TIERRA, JUNCIA, TABLA Y CEMPASÚCHIL

Podríamos haber ido a cualquier parte de México para conocer y sentir de cerca las celebraciones en torno al Día de Muertos, y probablemente hubiéramos visto que, con diferentes formas y costumbres de celebrarlo, en todos los lugares se trata como una fiesta, aunque haya en ella un trasfondo de dolor, el que no vemos expresado porque se camufla con el alborozo por un nuevo encuentro con los que ya se fueron de este mundo. Para nosotros, españoles de Burgos en viaje turístico, fríos y muy compungidos siempre por el dolor de la muerte, todo se nos iba en asombro en esta celebración con evidentes reminiscencias de la cultura maya. Lo primero que llamó nuestra atención en los cuatro cementerios que visitamos en el Día de Muertos de 2025 (los cuatro en el territorio de los tzotziles), fue el hecho de que unos estuvieran conformados en su totalidad por simples túmulos de tierra (Romerillo, San Juan Chamula) y otros por panteones-capilla con múltiples tipos de arquitectura (San Cristóbal de las Casas, Zinacantán). El porqué de esta diferencia entre unos y otros sería un interesante motivo de estudio, si aún no estuviera estudiado, aunque en principio se nos ocurre pensar que pudiera tener que ver con una mayor o menor disponibilidad económica de las familias. Pero ero eso se lo dejamos a los especialistas mexicanos.


Cementerio de Romerillo.
Indumentaria femenina de la comunidad chamula,
falda con piel de oveja negra.


Cementerio de Romerillo. 
Alimentos y bebidas del gusto de los fallecidos, 
por si regresaran del más allá.     


LA TABLA

En el cementerio de Romerillo llamó nuestra atención el hecho de que dichos túmulos tuvieran a su lado una holgada y rústica tabla. Y como esto nos pareció que debía tener algún significado especial, recurrimos a un nativo chamula presente en la muy concurrida y animada feria montada para la ocasión. Según nos contó era costumbre arraigada cuando moría alguien en una casa depositar al finado sobre una tabla de su tamaño hasta el momento de llevarlo al cementerio; y puesto que, habiéndolo hecho así, en esta tabla había quedado -en sentido figurado- el espíritu antropomorfo de dicho difunto, se creía que era ya parte de él y debía estar con él para siempre. Grosso modo, así lo entendimos.


Cada tumba con su tabla de muerto.   


Túmulos mortuorios cubiertos de juncia y pétalos de tajetes 


TAJETES Y JUNCIA

Entre un inusitado colorido, reflejado como en ninguna otra cosa en el amarillo de las flores cempasúchil (tajetes) que todo lo inundaban, y también en la indumentaria de los chamulas (chaleco de oveja blanca en los hombres y falda de oveja negra en las mujeres), asombro nos causó igualmente ver cómo distintas charangas con llamativos disfraces, solicitadas por los deudos, actuaban en torno a las sepulturas cubiertas de pétalos de tajetes y juncia (hojas de pino), dando así un toque de alegría allí donde nosotros solo veríamos tristeza. Es lo que tiene encontrarse con los que se fueron y regresan del inframundo, maya en este caso, aunque sea una vez al año y para degustar los alimentos y bebidas que tanto les gustó en vida, como refrescos y bebidas alcohólicas tradicionales dejados por los vivos en los túmulos. Todo nos sonaba a nuevo y de todo ansiábamos saber más, pero en nuestras retinas quedará, sobre todo y para siempre, la imagen de familias de los difuntos pasando el día sentadas en torno a sus enteramientos, largas horas y seguramente platicando con ellos sobre la vida de acá y de allá. 


Tradicionales chalecos de los chamulas. 
Cada cruz un municipio adornado con cempasúchiles.  

Charangas con sus disfraces animan a vivos y fallecidos. 


Cementerio de Romerillo.
Colorido de los tzotziles en la necrópolis.
 


Cementerio de Zinacantán.
Estar cerca por si regresan las almas de los fallecidos,
pervivencia de la cultura de los mayas.







sábado, 13 de diciembre de 2025

CARTAS DE RELACIÓN DE UN BURGALÉS EN MÉXICO (II). SEGUNDA PARTE, OCTAVA ENTREGA. RUINAS MAYAS DE CHINKULTIC - LAGOS DE MONTEBELLO


CARTAS DE RELACIÓN DE UN BURGALÉS EN MÉXICO (II).  

SEGUNDA PARTE, OCTAVA ENTREGA


RUINAS MAYAS DE CHINKULTIC - LAGOS DE MONTEBELLO   


Pirámide en Chinkultic 

Gradas con piedras bien labradas en Chinkultic


Patio central para ceremonial en Chinkultic 

  

 RUINAS MAYAS DE CHINKULTIC - LAGOS DE MONTEBELLO    

[…] 

En amaneciendo, con un tiempo muy bueno y habiendo hecho noche en Ciudad Real de Chiapa, nos pusimos en camino hacia el territorio de los zapalutecos, donde nos había sido dicho que hay los lagos de Montebello, yendo por un camino muy llano que iba por derecho a Comitán población maya que los nativos llamaban Balún Canán; atravesamos esta población que parecía en verdad grande sin detenernos pues había cierto apremio en llegar a los dichos lagos que eran muy numerosos según contaron algunos españoles anteriores con Diego de Mazariegos a su mando, que llegaron a contar hasta 59 y dijeron que eran de grande hondura; cuando ya estábamos muy cerca de ellos, a cosa de diez leguas encontramos cerca de un río una ciudad abandonada de indios mayas cuyo nombre nos dijeron algunos de los naturales que vimos antes cultivando maíz era Chinkultic. Y como ya amenazaba la noche y había cansancio nos aposentamos en esta ciudad que como se ha dicho estaba vacía sin hombres de guerra ni mujeres ni niños, si bien sus casas estaban enteras; por unas escaleras labradas en la roca viva subimos a un cerrillo que a la sazón tenía una mezquita o adoratorio con forma de pirámide por ver si desde allí divisábamos los mencionados lagos y vimos hacia el norte un territorio de mucha extensión con cerros de mucho monte de árboles y muchos lagos a la vista, y debajo del templo en el que estábamos vimos un hoyo con agua verde que parecía muy hondo y que los nativos de distintas tierras llaman cenote. Por la mañana exploramos la ciudad y vimos hogueras que nos parecieron no ha mucho apagadas; exploramos todo lo que pudimos por ver si encontrábamos provisiones oro y otras cosas valiosas siendo vanas nuestras pesquisas, llamándonos la atención algunos ídolos paganos que estaban esculpidos en grandes piedras hincadas, y un campo central bien cuidado con asientos de piedras hechos en su rededor que se parecía a otros que ya habíamos visto en otras ciudades de los indios mayas y que eran para el juego con pelota que los indios llaman pok-ta-pok.         

Después de haber reposado en esta dicha ciudad salimos de ella y llegamos al mediodía al territorio de los lagos de Montebello; y como había calor tan extremo que en el primero que vimos que era muy azul nos bañamos vestidos con solo la camisa y el calzón quedando muy satisfechos; después exploramos muchos lagos cerca unos de otros escondidos en la espesura del bosque y vimos que tenían distintos y vivos colores, siendo unos de aguas verdes  y otros de azules profundos; y dimos gracias al Todopoderoso por habernos dirigido a estos lugares que en verdad se parecían al Paraíso.  

Próxima entrega: Comitán y Arcotete


 

Lago verde limón

Cenote bajo la ciudad maya de Chinkultic. 
Al fondo se observa el territorio de los lagos de Montebello.





Lagos en el Parque Natural de los Lagos de Montebello.






Atardecer en el Lago Tziskao




martes, 9 de diciembre de 2025

CARTAS DE RELACIÓN DE UN BURGALÉS EN MÉXICO (II). SEGUNDA PARTE, SEPTIMA ENTREGA. UN ZOO DENTRO DE LA SELVA. EL CAÑÓN DEL SUMIDERO VISTO DESDE ARRIBA


CARTAS DE RELACIÓN DE UN BURGALÉS EN MÉXICO (II). 

SEGUNDA PARTE, SEPTIMA ENTREGA

UN ZOO DENTRO DE LA SELVA. EL CAÑÓN DEL SUMIDERO VISTO DESDE ARRIBA


   EL ZOO DE TUXTLA-GUTIÉRREZ

Teníamos programado para esta jornada dos visitas, una al zoo de Tuxtla-Gutiérrez (ZooMAT), que reúne la mayor variedad de especies animales que pueblan el estado de Chiapas, alguna en peligro de extinción, y la otra al Cañón del Sumidero, que ya conocimos a nivel del río por una visita anterior. De dicho zoo nada conocíamos, por eso todo sería sorpresa para nosotros. Primero, por estar super preparado, con toda la parafernalia que requiere el gran turismo, y segundo, porque se trata de un zoo dentro de una gran selva, lo cual nos pareció una idea original, y hasta cierto punto respetuosa con los animales, pues expuestos en su hábitat natural podríamos pensar que se sienten como en casa, si no fuera porque se encuentran enjaulados y sin poder hacer los largos viajes como acostumbran, siendo como son espíritus libres. Bien es cierto que son enjaulados espaciosos y con refugios, y que si así lo desean pueden esconderse cuando la presencia de los miles de turistas les abruma, como hacen los cocodrilos en sus charcas habilitadas en medio de todo. Para esto del ocultamiento, deben tenerlo más fácil los monos aulladores y araña que viven en el zoo, que, en su alto mundo de las copas de los árboles, chillan de contento y saltan felices de una rama a otra sin hacer mucho caso a lo que sucede abajo. Las jaulas, pajareras incluidas, por espaciosas que sean no dejan de ser jaulas. Tal vez por eso vimos un puma que, en su encierro, iba y venía, arriba y abajo, sin parar y en paseos cortos, quién sabe si meditando sobre el valor de la libertad. Muy cerca de este puma creímos ver un jaguar semi oculto en un alto, quizá dormitando de aburrimiento en su amplia y exclusiva jaula; sentimos no poder verle en su plenitud, pues el jaguar es un animal de extraordinaria belleza y emblemático de Chiapas. Por lo demás, un entramado de sendas en el boscoso zoo permite ver cada uno de los sectores de las distintas familias animales de manera sosegada; hacer el recorrido completo, bajo la banda sonora que producen los más ruidosos, es un deleite para los sentidos y una experiencia inolvidable. La visita se agradece también porque el sombrío y la frescura que produce la misma selva nos alivia del intenso calor que siempre reina en Tuxtla-Gutiérrez.



En lo más alto de los árboles del zoo saltan y aúllan los monos. 


Selva y especies animales de todo tipo conforman
una visión de Chiapas imborrable.    


        EL “CAÑÓN DEL SUMIDERO DESDE” LAS ALTURAS

     Antecedentes: en 2013 surcamos en lancha turística las honduras del Cañón del Sumidero siguiendo las aguas mansas del río Grijalva. Cómo olvidar aquellos vertiginosos paredones a uno y otro lado, de 1000 metros de altura y donde la vista se envuelve de nubes; cómo olvidar los pelícanos entre la foresta de las rocas y los cocodrilos en las orillas con sus fauces abiertas intentando ganar aire, o los jaguares invisibles que no vimos pero que quizá podían estar al acecho. Imposible olvidar tan fantástico escenario. Pero aquello es agua pasada, queridos amigos, hoy nos lleva el Cañón desde las alturas, y ahí sí que el vértigo es real. Bien es cierto que hay miradores a distintas alturas (cinco en total), para gusto de lo que cada uno pueda resistir, pero al fin el mareo es parecido en todos. Mil metros hasta el río es una verticalidad que asusta. Por eso ha de ponerse en valor la gesta suicida de la población indígena de los chiapanecas cuando, según cuenta la leyenda, decidieron inmolarse en masa arrojándose por esos precipicios antes de caer prisioneros de los conquistadores españoles, al frente de los cuales estaba el castellano Diego de Mazariegos, a quien se atribuye la fundación de San Cristóbal de las Casas y Chiapa de Corzo (esta última es el lugar donde se  encuentra el embarcadero de las lanchas que hacen recorrido del cañón). Este suicidio colectivo por circunstancias obligadas nos lleva a recordar los innumerables habidos a lo largo de la historia de la humanidad, sin ir muy lejos de nuestra tierra burgalesa, la Numancia celtibérica asediada por los romanos (“resistencia numantina”). 



El Cañón del Sumidero en 2013.
A uno y otro lado, un pacífico río Grijalva se abre paso 
entre paredones imposibles.  



Cocodrilitos en el Cañón, en las orillas del Grijalva.  




Desde alturas de vértigo el encajonado Grijalba parece lejano. 




Placa homenaje en la gran plaza de Chiapa de Corzo.


CHIAPA DE CORZO, RECUERDOS DE OTRO VIAJE

         Se ha apuntado ya una visita al Cañón en 2013.  Han pasado una docena de años, pero estando en el relato que llevamos tan cerca de Chiapa de Corzo, el que fuera lugar de los Chiapanecas inmolados, no nos resistimos a recordar aquí algo de lo que nos maravilló en aquella ocasión. Recordamos con emoción una magnifica ceiba (pochote), el árbol sagrado de los mayas, situada en la gran plaza de Chiapa, resistente vegetal bajo cuya poderosa sombra debió descansar -cuando sus conquistas le dejaban tiempo-, Diego de Mazariegos y Porres, fundador de esta ciudad. Nos maravilló también una monumental fuente en la misma plaza, la que fue creada en 1562 con ladrillo, al estilo mudéjar, con forma de corona real y conocida como “La Pila” o “La Corona”. 

      


Fuente de traza mudéjar en la gran plaza de Chiapa de Corzo.
Nació con vocación de corona real en 1562.  


Antes de todo estaba la imponente ceiba. 


 Huellas y más huellas dejadas por los conquistadores del otro lado del gran mar, queridos amigos de este Cajón de Sastre, a cada paso que dábamos, un testimonio.

Próxima entrega: hacia los Lagos de Montebello