Elías Rubio Marcos y su "CAJÓN DE SASTRE"

Recopilación de artículos publicados y otros de nueva creación. Blog iniciado en 2009.

sábado, 30 de diciembre de 2023

FELIZ AÑO 2024


Ya lo dice la postal

FOTOGRAFÍA: Cerradura de lo imposible (tomada en 2023).   

Para los que seguís regularmente esta bitácora desde hace 15 años. Para los que la visitáis de ciento en viento. Para los que la habéis visitado solo una vez. Para los que no la habéis visitado nunca, pero que algún día, despistados, os podéis caer en ella. Para todos, os deseo un año de buenas cosas, donde la tolerancia sea un valor en alza y eje de nuestra vida cotidiana (de guerras, no digo nada, porque son consustanciales con el gremio). Hay en esta cerradura del siglo XVI un ojo tapado por el cual debe entrar una llave que nos abrirá paso a ese mundo desconocido, tal vez imposible. Si lográramos encontrar la manera de abrirla, habríamos dado un gran paso, pero, por si eso no sucede, mi deseo es que, al menos, el año entrante sea antesala del siguiente y de muchos más para todos. ¡FELIZ AÑO! 

martes, 19 de diciembre de 2023

LA CASITA DEL MOZO DE ESTACIÓN

  

A la derecha de la fotografía se aprecia el arruinado almacén de patatas que levantó "PROPASI" a principios de los cuarenta.  A la izquierda, la estación de tren en ruinas. Y entre los dos hitos, la pequeña casa del mozo de estación.

FOTOGRAFÍAS: Panorámica desde la cantera de balastro. Ruinas de la casa del mozo de estación. Tolvas de la cantera de balastro. (Tomadas en 2014, 2022 y 2023 respectivamente).  

Cuando circulamos por una carretera provincial, no importa cuál, a poco ojo que tengamos, es probable que veamos, a uno y otro lado, construcciones o restos de construcciones que nos producen curiosidad e interrogan, tanto por su origen como por la utilidad que tuvieron y a quién sirvieron. Llaman nuestra atención, pero suele suceder  que nunca llegamos a parar para verlas de cerca y sacar alguna información o conclusión, probablemente por la inercia de la velocidad o porque, como a veces ocurre, no encontramos un buen lugar para aparcar el coche. Por lo general, suelen estar apartadas de los núcleos urbanos, siempre en lugares aislados y solitarios, pero bien visibles desde nuestros vehículos. De tanto verlas, porque hoy nos movemos mucho, llega un momento en el que nos parece que forman parte del paisaje, no las prestamos atención que merecen y nos conformamos con la ignorancia aceptada.  Más de una vez nos hemos preguntado; ¿qué fue esa caseta o casita en la orilla?, ¿para qué ese rústico refugio o tejabana?, ¿qué fueron esas ruinas, esos muros testimoniales? ¿Quién o quiénes fueron autores de lo que un día, sin duda, tuvo una utilidad y ahora está abandonado, derrumbado y olvidado? Hay muchos ejemplos de todo ello en las orillas de las carreteras. Puede ser un mesón cerrado desde hace muchos años porque ya no rentaba, una casa que se nos antoja misteriosa, que nunca hemos visto abierta porque un lejano día fue abandonada por sus habitantes para irse a la ciudad, y desde entonces nadie volvió ni para ventilarla; puede ser un refugio para la parada del autobús de línea, de esos cobijos en los que ya nadie espera por culpa de la despoblación; pueden ser restos de alguna tejera de asturianos, de aquellos barreros que llegaban a la entrada de la primavera a los pueblos y montaban sus tinglados siempre arrimados a las carreteras; o puede ser también una casita muy humilde, de la que nadie hoy se atrevería a decir que fue una vivienda y sin embargo lo fue, como es el caso que ha dado pie a este introito.

CASA DEL MOZO DE ESTACIÓN, UN BAR EN TORNO A LA ESTACIÓN DEL TREN

Al circular por la C-629 en dirección a Villarcayo, poco antes de llegar a Peñahorada, una vez rebasado El Callejón (desfiladero) y entre el arruinado almacén de patatas (aquel que estableciera PROPAS en los años cuarenta) y la también arruinada estación del f.c. Santander Mediterráneo, se puede ver una casita a la izquierda de la carretera que a cualquiera de los que frecuentamos esa ruta nos ha podido llamar la atención. Hoy es una ruina, como todo lo que la rodea este lugar, pero en su día tuvo una utilidad de cierta trascendencia. Levantada por el cantero y constructor Ladislao Conde Rodríguez, probablemente algún año después de haberse inaugurado la estación (1928), fue destinada a vivienda para el mozo de estación y su familia. Ahondando en su historia, por tradición oral sabemos que, durante un tiempo, esta casita fue bar, cosa que pudo ocurrir cuando en torno a ella y en este final del desfiladero, se vivió una inusitada actividad. Esto ocurrió por el propio funcionamiento del almacén, que generaba muchos empleos, por la estación del S.M. en marcha, con su preceptiva brigada de mantenimiento y la consiguiente llegada y salida de trenes, y por la intermitente explotación de la cantera de balastro, con sus propios obreros y vagones para el transporte. (Cabe recordar aquí que, a principios de la década de los cincuenta esta explotación funcionaba a pleno rendimiento como consecuencia de la remodelación de la “Estación Única de Burgos”).

A todo aquel movimiento se sumaba la recepción de los carros y camionetas de patatas que llegaban de los pueblos, que, como la llegada de los trenes, generaban vida y ambiente en aquel el pequeño complejo industrial de la piedra y el tubérculo (“cuando llegaba un tren, aquello era una fiesta”. Sic. vecino de Peñahorada). 

Se juntaba, pues, entre una y otra actividad, una abundante población, entre fija y flotante, lo cual justificó la existencia del citado bar.


Casita del mozo de estación


Desvencijado interior de de la casita.
Debajo está el depósito en el que se guardaba la paja.  


UN PAJAR EN EL BAR. PAJA PARA EL SELLADO DE LOS VAGONES

Al almacén de “PROPASI” llegaban patatas de muchos lugares de Burgos, en carros de bueyes o en camionetas. Desde allí, tras la oportuna selección para siembra, eran transportadas en tren a la estación de Burgos para, a continuación, ser distribuidas a distintos puntos de España. Se llenaban vagones ferroviarios de 10.000 y hasta de 20.000 kgs., en sacos de 100 kg., y solía ocurrir que, estando cargados, las patatas debían hacer noche antes de su transporte a Burgos, lo que llevaba consigo que quedaran a merced de las heladas. Eran patatas acostumbradas al frío, pues mayormente venían de los páramos burgaleses, pero “del mismo, mismo Bilbao no eran” (perdón por la broma), y en los crudos inviernos de los años cuarenta-cincuenta las heladas eran tan terribles que había que sellar con paja las fisuras y rendijas de dichos vagones para protegerlas del hielo. Y como en invierno no se producía paja, al menos en Burgos, había que guardar la del verano para aquella contingencia. Para su almacenamiento, y tras algún acuerdo entre PROPASI (sin documento que lo avale, que conozcamos), en la planta inferior de dicho bar se construyó un amplio y profundo depósito subterráneo. Aquel depósito, según tradición oral, era conocido como El Pajar. Todavía hoy, pese a la ruina de la casita y la maraña de vegetación que todo lo envuelve, bajo la tarima levantada del piso puede apreciarse el hueco oscuro de dicho pajar, no así la rampa por la que accedían los carros para descargar y cargar la paja.


Tolvas en la cantera del balastro


sábado, 9 de diciembre de 2023

ESCUELAS LUCAS AGUIRRE. DE SIONES DE MENA A LA CALLE DE ALCALÁ

 

Entrada a las Escuelas Aguirre en Madrid

Bellísima estampa neomudéjar. 


Una preciosa pérgola a la entrada,


Anticipo modernista.

Merecido homenaje al fundador de las Escuelas.


Retrato de Lucas Aguirre en el aula de Siones de Mena. 


FOTOGRAFÍAS: Escuelas Aguirre en Madrid (Tomadas en 6/12/2023). Otras, en 2003).

Justo ahora se cumplen veinte años desde que en Diario de Burgos (20/12/2003) publiqué el reportaje “Las Escuelas Aguirre, un aula escolar del siglo XIX en Siones”, y catorce desde que lo reproduje íntegramente en este mismo blog creyendo que haciéndolo así podía llegar a un mayor número de lectores curiosos e interesados por el tema.  

Desde el primer momento de haber publicado dicho reportaje supe que en alguna ocasión habría de desplazarme a Madrid para conocer y fotografiar las Escuelas Aguirre que el filántropo y mecenas creó en la capital de España. Ha pasado mucho tiempo, pero por fin mis deseos se han cumplido. En estos días de bullicio prenavideño, en el que el hormiguero humano, como en una escena de ciencia ficción, abarrota el centro madrileño, escapé calle Alcalá arriba hasta dar con el número 62, donde pude maravillarme con la gran obra neomudéjar de las famosas Escuelas, creadas en 1886 y hoy convertidas en sede de la Casa Árabe. Ni en los mejores sueños hubiera podido imaginar la belleza del conjunto.

 Añadid estas fotografías que adjunto a la cesta de la compra, queridos amigos de este Cajón de Sastre, y así tendréis una visión más completa de un hombre ejemplar, liberal y progresista, benefactor y fundador de escuelas en Siones de Mena, Cuenca y Madrid.


Aula decimonónica conservada en las Escuelas Aguirre de Siones de Mena.


lunes, 6 de noviembre de 2023

DÍA DE MUERTOS EN UN LUGAR DE MÉXICO

        

Ruinas de iglesia colonial y tumbario 



Juncia y flores


Alegre colorido para la muerte


FOTOGRAFÍAS: Cementerio en San Juan Chamula (nov. 2023)

Había prometido estar este año en México por el Día de Muertos, era, y aún sigue siendo, un sueño que arrastro de muchos años. Quería conocer in situ cómo se celebra a la muerte en este querido y bello país. No ha podido ser, otras obligaciones de última hora han surgido que me lo han impedido, y bien que lo he sentido. Conociendo mi interés, y mi decepción por no poder acudir a la cita, un ser querido me ha enviado una serie de fotografías de dicha festividad, obtenidas en un lugar que ya conocía de otras ocasiones. Se trata del cementerio de San Juan Chamula, cuyo pueblo celebra y recuerda a sus muertos con una decoración que emociona. La vistosidad del tumbario en estos recientes días, y el costumbrismo que se desprende de ella, no puede sino causarnos profunda admiración. Quiero compartir con vosotros, queridos amigos de este Cajón de Sastre, este sueño de muertos bajo la juncia, porque sé que lo vais a tomar con respetuosa alegría. 


Para ofrendas


viernes, 3 de noviembre de 2023

UN BALCÓN EN LA TORRE

    
Desde el balcón veían quién entraba a la fortaleza.

Entrada principal al recinto fortificado.


FOTOGRAFÍAS: Balcón en el valle de Valdivielso  (Tomadas en  2019)               

Lo decidí al iniciar el catálogo de ventanas singulares de la provincia burgalesa: "solo ventanas, los balcones no, esos son otra historia". Lo pensaba hace muchos años, ya digo, creyendo que ventanas y balcones eran cosa distinta y que por ello requerían tratamiento diferente, otro catálogo y otro cajón donde guardarlos que no fuera el de las ventanas. Hoy pienso de otra manera; tras la experiencia de haber visto muchos balcones interesantes en distintos lugares de Burgos he decidido registrarlos e incluirlos en el gran catálogo y hacerles sitio en el arcón que ya conocéis.  Como muestra, queridos amigos, os dejo uno que seguro os va a maravillar, se encuentra en la torre de los Huidobro, en Población de Valdivielso. No son comunes los balcones en las fortalezas medievales, por eso su presencia es una originalidad. Llama la atención por su elaborado y pronunciado voladizo, con forma de pirámide invertida y hecho con cuatro líneas de robustas molduras. 

lunes, 9 de octubre de 2023

VARIACIONES CHINCHES Y OTRAS EXPRESIONES



FELIZ OTOÑO 2023

FOTOGRAFÍA: Color de otoñada 

Una plaga de chinches de cama se ha apoderado de París. ¡París nada menos! ¡Vaya, notición! Esto me recuerda a mi niñez, cuando en Burgos, allá por los años cincuenta del XX, teníamos que convivir con estos bichitos, que tenían la costumbre de colonizar en masa las uniones de los travesaños de las camas. Cada uno luchaba contra ellos como podía, creo recordar que en mi casa se utilizaba el zotal, aunque no estoy muy seguro de que fuera este producto. Sea como fuere, el caso es que eran una plaga y que tenerlos en casa no era plato de gusto. Afortunadamente aquello ya pasó (no sé si del todo), pero la huella de su presencia quedó anclada en nuestro vocabulario. Como muestra de lo antipáticos que siempre nos han parecido, os propongo, queridos amigos, algunas variaciones derivadas (seguro que vosotros conoceréis alguna más), cada una de ellas con el significado de incomodidad, molestia, incordio o insulto amable que lleva emparejado.

  

¡Chinche, que eres un chinche!

Eres un poco chinche, ¿eh?

No me chinches, no me chinches…

¡Ese es un chinche!

¡Pero qué chinche eres!

¡Chincha y rabia!

¡Cómo te gusta chinchar!

¡Deja ya de chincharme!

¡Me estás chinchando mucho!



                    FRASEOLOGÍA BURGALESA DE USO COMÚN

Y ya puestos en frases y expresiones de uso común en Burgos (que supongo serán iguales o parecidas a las de otros muchos sitios) os propongo también una colección que, con la ayuda de algunos amigos, he podido reunir en muy poco tiempo. Aplicarme a ello fue responsabilidad de una mujer de Castil de Lences. Os cuento: en una reciente visita a este maravilloso lugar tuve oportunidad de charlar con una de sus vecinas, una que encontré junto al arroyo cantarín que surge del convento de las clarisas. Al iniciar la charla y para romper el hielo, pensando que ello podría agradarle, le dije de sopetón:

-En qué pueblo tan bonito vive usted. El mío también es bonito.

Y ella se interesó:

-Pues, ¿de qué pueblo es usted?

-De Peñahorada -le dije.

Y ella me dijo:

-¡Bah, lo mismo tiene!

 

                         ¡Bah, lo mismo tiene!

Este “¡Bah, lo mismo tiene!”, estuvo resonándome en los oídos durante largo tiempo. Me resultaba familiar la expresión, pero hacía muchos años que no la escuchaba. Así dicho, con el “bah” delante y entre exclamaciones, su significado es bien conocido para los que peinamos canas, pero probablemente las generaciones nuevas no lo conozcan. Simple y llanamente quiere decir que ni comparación un pueblo con otro, por supuesto, en este caso, mucho más bonito el suyo. Días más tarde, comentándolo con mi amigo Miguel, se nos ocurrió que hay expresiones en el habla burgalesa que se han perdido o que están a punto de perderse. Por eso estuvimos chateándonos durante un tiempo cada vez que recordábamos una nueva. Y en esta misma dinámica, en una comida de amigos, también con canas, en la sobremesa tuve ocasión de agregar a las que ya tenía una buena partida de ellas. Reunidas todas, unas más trasnochadas que otras, tengo el placer de compartirlas con vosotros, queridos amigos, que seguro podríais aportar muchas que aquí no están.

Soy consciente de que muchas necesitarían ir acompañadas de una explicación respecto a su significado, pero eso sería harina de otro costal.

 

COLECCIÓN

¡Lo mismo tiene!; Que sea una hora corta; A bajar de un burro; Mejorando lo presente; Se me ha ido el santo al Cielo; A trancas y barrancas; ¡Figúrate!; Pues anda que tú…; ¡Ande va usté a parar!; ¡Ay que tío por dos reales!; ¡Manda huevos!; ¡Pues ándate con bromas!; ¡Ni siquiera en broma!; ¡A saber!; ¡Más te vale!; ¡Qué quieres que te diga!;Pues no sé qué decirte; ¡Ya te digo!; ¡La has hecho buena!; En el quinto pino; En el campo Lilaila; ¡Válgame el Cielo!; ¡Válgame Dios!; Ese no se anda con bromas; Si es un perro te muerde; ¡Estoy hasta las narices!; ¡Menudo fregao!; Pues ahora que lo dices…; ¡No te joroba…!; Más tonto que el que asó la manteca; Más raro que doña Mauricia; Más sordo que una tapia; Más tonto que Abundio; ¡Que Dios nos pille confesaos!; ¡Que te crees tú eso!¡Estás como una regadera!; Verdes las han segado; A la chita callando; Comer sopas y sorber no puede ser; Tienes una forma de pedir que parece que das; Como el que no quiere la cosa; No te arriendo las ganancias; Paja pal boche; Átatelo a la faja; A verlas venir; Así se las ponían a Felipe Segundo; Que si quieres arroz, Catalina; Cada loco con su tema; Qué le vamos a hacer…; Tan jodido es enero como febrero; Tente mientras cobro; Pan para hoy y hambre para mañana; Ir de picos pardos; Ni hablar del peluquín; Para ti la perra gorda; Entre Pinto y Valdemoro; ¡Mira tú por dónde!; No hay dos sin tres; Contigo pan y cebolla; ¡Eso es una burrada!; Verdes las han segao; Al pan, pan, y al vino, vino; De puta a puta taconazo; Por si las moscas; Buen puñao son tres moscas; Matar moscas a cañonazos; Tiran más dos tetas que dos carretas; Por arte de birlibirloque; Que Dios te ampare; ¡Ay que joderse!; ¡Ver para creer!; ¡Si no lo veo, no lo creo!; Lo dijo Blas, punto redondo; ¡Estamos apañaos!; Cuando el río suena, agua lleva;¡Qué memoria la mía!; Éramos pocos y parió la abuela; ¡Vaya, sonó la flauta!; A tu gusto, mula, y arrastraba al amo; Me importa tres pepinos; Borrón y cuenta nueva; Donde las dan las toman; A mesa puesta; A troche y moche; A tirios y troyanos; De los suyo gasta; Consejos vendo, que para mí no tengo; Dame pan y llámame tonto; ¡Es que, a quién se le ocurre!; No sabe ni por donde le da el aire; Para que luego digas; ¡Ay, si tú supieras!; ¡Vete a la mierda! ¡Vete a freír espárragos!; ¡Vete a freír churros!; ¡Vete a tomar por culo!; ¡Vete al carajo!; ¡Vete a tomar viento!; ¡Bastante tengo yo para que encima…!; Palo y tentetieso; Sí, majo, sí, lo que tú digas; Me importa un carajo; Todo el día de aquí para allá; ¡Pues menudo es!; Cuando el río suena…; ¡Vaya, sonó la flauta!; A ese hay que echarle de comer aparte; ¡Pues ya son ganas!; ¡No te lo vas a creer!; Vaya tejemaneje que te traes; ¡Que Dios nos pille confesaos!; ¡Joder qué pintas!; Luego vienes a la hora nona; A quien Dios se la dé San Pedro se la bendiga; Se necesita Dios y ayuda; ¡A mí plin!; Me la trae al pairo; Póngame cuarto y mitad; ¡Te vas a enterar tú de lo que vale un peine!; Más tonto que mandao hacer de encargo; Más largo que un día sin pan; ¡Vaya por Dios!; A pies juntillas; Juntos pero no revueltos; ¡Menuda tremolina se ha armao! A tontas y a locas; Tirar los tejos; Tirar de la manta; No sé qué quieres que te diga; San se acabó (Sanseacabó); ¡Ojo al parche!; Le ha dado una ventolera; ¡Ancha es Castilla! Más se perdió en Cuba y venían cantando; A la chita callando; ¡Carretera y manta!; ¡Andando, que es gerundio!; Vamos a ir yendo; Dame pan aunque nunca cuezas; ¡Ni flores!; Ni puta idea! Pero con todo y con eso;


domingo, 1 de octubre de 2023

EL MORAL DE ARCELLARES LLORA POR EL ARCE SERRADO DE ADRIANO

                                                        

Si alguien no lo sierra, el moral de Arcellares morirá de viejo. 

FOTOGRAFÍA: Moral de Arcellares (Tomada en octubre de 2008).

       ¿Qué haces, viejo moral de Arcellares, con tus centenarias y gruesas ramas tan caídas que parecen lágrimas?  Lloro por el arce abatido junto al muro de Adriano, mis ramas se caen de tristeza y enfado. No comprendo cómo hay humanos tan enfermos, o tan despiadados con los de mi especie. ¿Qué daño imposible hizo al chico que lo taló, qué sombra generosa no fue buena para él, qué mala imagen ofrecía y desvirtuaba el paisaje en aquel alto collado de los romanos? Era mi hermano de tres siglos, soy demasiado viejo y no sé si viviré tanto como para ver cómo de sus raíces germina un nuevo vástago.  

lunes, 11 de septiembre de 2023

LOS PUEBLOS COMO GALERÍAS DE ARTE. MURALIDAD DE LA NOSTALGIA

Parece que esté vivo.
Pregúntele, señora, hable con él, exprima su memoria,
seguro que le ha de contar cosas interesantes.


FOTOGRAFÍAS: Murales en Villangómez (Tomadas en septiembre de 2023)

Es un hecho que los pueblos están convirtiéndose, de un tiempo a esta parte, en una suerte de galerías de arte al aire libre. No hace mucho insertábamos aquí una entrada sobre el tema y hacíamos alusión a distintos lugares de Burgos en los que grandes murales pintados, realizados por artistas improvisados y casi todos alusivos a la antigua vida rural, llenaban espacios perdidos, o no tan perdidos, de los caseríos. Decíamos que muros y tapiales de todo tipo en nuestros pueblos se ven hoy decorados con expresiones que llaman al recuerdo de lo que fuimos y de lo que fueron nuestros padres y abuelos. Muralidad de la nostalgia, si se me permite la expresión.  Pero no en todos los pueblos la obra desarrollada tiene que ver con el costumbrismo pasado. Hay lugares en los que este tipo de murales se mezclan con otros de mayor enjundia artística, como es el caso de Villangómez, donde distintos y reconocidos artistas han ido dejando su huella y su buen hacer con murales de variada y sorprendente temática, algunos de ellos inspirados en el pollo, lo que no deja de ser una excentricidad. Con todos los paneles podría establecerse una especie de ruta de observación, aunque quizá sea mejor la visita aleatoria, de tal manera que, callejeando por el pueblo, en cualquier momento y en el lugar más insospechado puedas encontrarte con la sorpresa pintada, que bien puede ser la imagen de un pollo cantando y tocando su guitarra que la de una abuela desplumando a uno de su especie, por ejemplo. Pero hay muchos más murales. Personalmente me quedo con el gigantesco retrato del último pastor que hubo en Villangómez, cuyo aliento y mirada, pasados tres días desde mi visita, todavía siento, y los ojos de mirada seria enterrados en ruinas y desconchados.


Canta y toca la guitarra de maravilla.
Pero que tenga cuidado...

... pues hay alguien muy cerca experto en desplumar y cocinar a los de su especie.


Dos chic@s de mirada triste nos observan
desde un panel de adobe en ruinas. 


jueves, 31 de agosto de 2023

EL MOLINO DE VIENTO DE VILLAESCUSA DE BUTRÓN OFRECE UNA NUEVA IMÁGEN


Una afortunada intervención,
para que el viento no pase de largo.


FOTOGRAFÍAS: Molino de viento en Villaescusa de Butrón (Tomadas en 2013 y 2023)

Recientemente, a una entrada de este blog, concretamente a la publicada el 22 de febrero de 2018 con el título MOLINOS DE VIENTO, llegó un comentario anónimo que informaba de que el molino de viento de Villaescusa de Butrón había sido rehabilitado. Y debo decir que quedé un tanto sorprendido, pues no estoy acostumbrado a tan buenas noticias como esta. Así que, como bien comprenderéis, queridos amigos de este Cajón de Sastre, decidí acercarme a este lugar para comprobar in situ que dicho comentario no era una fake news (con perdón). Y no lo era, afortunadamente, el cubo mondo y lirondo que yo conocía, que tantas veces había visto recortado en un alto a lo largo de mis andanzas por Los Altos, con tantos vientos desaprovechados, luce ahora como si en verdad fuera un auténtico molino de viento. Nuevas y modernas aspas se recortan en el cielo ofreciendo una imagen ciertamente impactante. Una pena que no pude acceder al interior, ya que el cubo se encontraba cerrado a cal y canto, para disfrutar de la instalación interior. Pero bueno, todo se andará, está bien la protección, pues no es cosa que una reliquia del pasado tan valiosa como esta permanezca desguarnecida y sujeta a posibles vandalismos.

Aunque el molino ya no muela trigo ni cebada hemos de felicitarnos todos por la feliz iniciativa de Villaescusa de Butrón.


Al fondo de la imagen se recorta el cubo del molino.
No confundir con la caseta del transformador. 

Antes de la intervención era un cubo hueco, mondo y lirondo.


domingo, 20 de agosto de 2023

LOS AMANTES DE VILLADIEGO, MEDALLONES DE LA TRISTEZA

      

Un escudo y dos medallones bajo el guardapolvo. 

  

La chica  

El chico

FOTOGRAFÍAS: Escudo y medallones en Villadiego (Tomadas en 2011)

Rebuscando ventanas singulares por la provincia de Burgos, hace tiempo que me salió al paso una en Villadiego ciertamente notable. Pero no por la ventana en sí, que parece bastante moderna y simple, sin adornos ni antigüedad histórica, sino por lo que hay debajo de ella, un precioso escudo, con armas para mí desconocidas, y dos medallones renacentistas, uno a cada lado, con bustos de dos jóvenes, a mi entender un hombre y una mujer. El adorno retrato es de los que hacen pensar y animan a investigar. Y lo primero que se le puede ocurrir al investigador curioso que se decida a hacerlo es que no parece que el bloque esculpido que los contiene corresponda al edificio actual, sin duda remozado, sino, más bien, a otro más antiguo y seguramente desaparecido, tal vez una casona del siglo XVI.

 Sin desdeñar la importancia de la heráldica que se cobija bajo el guardapolvo, que la tiene, y mucha, lo que más pueda atraer a quien intente la investigación serán los jóvenes de los dos medallones. ¿Qué se esconde detrás de estos dos chicos con atuendo renacentista y rostro triste? Primero, ¿son un hombre y una mujer? Esto se presta a la duda, aunque parece que así sea dado la larga cabellera de uno de ellos y la invisible del otro. ¿Fueron quizá matrimonio y señores de una casa solariega o palacio que quisieron inmortalizarse en retratos de piedra al fundar dicha casa? ¿Fueron, tal vez, dos hermanos desaparecidos prematuramente y cuyos afligidos padres quisieron mitigar su dolor honrando así su memoria? Son preguntas para las que aún no tengo respuesta. Habrá muchas explicaciones, solo una buena pero todas las que uno quiera imaginar. Pero sin base documental alguna, me vais permitir, queridos amigos y seguidores de este Cajón de Sastre, que siga con la ficción. Así, sin una mínima investigación por mi parte, me gustaría pensar que fueron dos jóvenes que se amaron mucho, que murieron en la hoguera de la incomprensión y de la intolerancia, sin que sus padres aceptaran su relación, que estos se arrepintieron después y decidieron tras la muerte auto infligida de los enamorados perpetuar su amor y recuerdo en sendos medallones, en la entrada o fachada principal de su casa. ¿Estaríamos, de este modo, ante el nacimiento de una nueva leyenda, la de los Amantes de Villadiego? Romanticismo. ¿Qué les ocurrió a estos muchachos de cara triste? 

jueves, 17 de agosto de 2023

CASA DE LA MEMORIA EN TAMAYO


Un momento de la inauguración. Los tamayucos ya tienen casa común. 


Un aspecto del interior. Se respetó la roca. 


FOTOGRAFÍAS: Tamayo antes y después de la restauración (Tomadas en 2018 y 2023). 

Tras largo paréntesis estival, al que voluntariamente me he sometido, me presento ante vosotros de nuevo, queridos amigos de este Cajón de Sastre.  El dios sol, tan castigador en estos tiempos de cambio climático, ha sido el causante de mi retiro. “El sol es Dios”, aventuró William Turner, pero no mi dios. Por eso he buscado y busco las sombras, por eso, con gran dolor, he tenido abandonados a los pueblos y su paisaje, mis compañeros de viaje de tantos años. Espero sepan ellos, y sepáis vosotros, perdonarme este lapsus de intolerancia solar. Aunque para ser justos, os diré que por fin, en estos últimos días, he salido de mi guarida y he tenido la oportunidad de vivir extraordinarios encuentros y momentos. El primero de ellos en Tamayo, a cuyo lugar de abandono y ruina acudí días atrás invitado por la Asociación UNPORTA (Unidos por Tamayo) a la inauguración de la Casa de la Memoria, que con tanto trabajo y tanta abnegación fue creada para resucitar y reunir en ella la memoria, oral y escrita, de un pueblo que algunos dábamos por muerto. Nacido de una casa en ruina, este centro de los tamayucos es un ejemplo de cómo el empeño de unos pocos soñadores, convertidos en albañiles y artistas, puede llegar a obrar milagros. Tamayos de cualquier parte del mundo podrán ahora, si así lo desean, encontrarse con sus raíces en esta casa tan dignamente restaurada y tan bien equipada de recuerdos históricos. El pasado día 6 fui uno de los afortunados que disfrutaron de dicha inauguración, a la que se sumaron más de un centenar de personas, entre ellas una treintena con el apellido Tamayo. Enhorabuena a los miembros de UNPORTA por tan extraordinario logro, sois un ejemplo.  


Antes de la creación la ruina era evidente.

 

lunes, 5 de junio de 2023

“LA MOJOLLA”, UNA ATALAYA PASTORIL EN EL PÁRAMO DE CASTIL DE LENCES

La Mojolla
Subido en la torre, el pastor hacía sonar el cuerno.


Piedras salientes colocadas en espiral para subir a lo más alto. 


Más de un siglo anclada en el páramo de Las Corralizas. 



FOTOGRAFÍAS: La Mojolla, en Castil de Lences (Tomadas en mayo 2023). 

A caballo entre Castil de Lences, Poza de la Sal y Abajas existe una llanada paramera en la que se alzan hoy, altivos (por altos) y solitarios (porque no necesitan compañía) aerogeneradores que pacen viento y que tantas molestias estéticas generan al paisaje. Es un páramo de alondras y tempestades, también de buenos pastos y de baladas perdidas de rebaños lanares. Recibe el nombre de Las Corralizas, que hace alusión a los diversos corrales que hasta no hace tanto sirvieron a los pastores para cerrar por las noches sus ovejas, cabras, chivos, borros y demás pacientes (de pacer).

Los rumores que percibimos ahora en Las Corralizas nos hablan de un pasado de gran actividad pastoril. Se encarga de recordárnoslo una torre solitaria en medio de la nada, construida piedra a piedra con el arte (hoy lo sé) de dos arquitectos pastores cuya memoria me parece de justicia rescatar. Cualquiera que se adentre hoy en el corazón de Las Corralizas y se encuentre con esta torrecilla, pedirá explicaciones a su imaginación, como yo lo hice en primer término, pero no encontrará respuestas más allá de su propia lógica de urbanita. Era y es necesario recurrir a la memoria de quienes conocieron aquella vida de pastoreo para saber el por qué y la función de la extraña torrecilla, que debe medir por encima de los tres metros de alto y dos por la parte más ancha. Las posibilidades no parecían muchas, la despoblación se ha llevado por delante a las personas, y con ellas muchos pueblos se van quedando sin memoria. Aun así, intenté encontrar en Castil de Lences a alguien que hubiera conocido aquella vida, y debo decir que tuve éxito en la pesquisa, pues encontré a quien mejor podría informarme ahora, a José González Medina, más conocido como Joselín, quien, con 85 años, tuvo la gran suerte de conocerla. Por él supe que el reloj de las monjas clarisas marcó la salida de los pastores al amanecer, y que la mencionada torrecilla la construyó Luciano García, un pastor de Poza de la Sal que tenía domicilio en Castil de Lences, con la ayuda de otro pastor  “que se llamaba Julián y era de Hermosilla”. Ambos eran muy jóvenes cuando hicieron la obra en torno a 1915. Según cuenta Joselín, a Luciano, que “después de estar de pastor estuvo trabajando en vía del tren [Santander Mediterráneo]”, se le ocurrió la idea de que sería bueno tener un punto de observación de suficiente altura como para poder divisar los rebaños y conectar con toque de cuerno a todos los pastores de Las Corralizas, incluso a los más alejados. Luciano tuvo la idea y la materializó con ese empeño que solo lo tienen los soñadores. Aprovechando los ratos en los que el ganado estaba amorrado, en compañía de Julián, piedra a piedra y con obligada paciencia de pastor, levantaron la torre, dejando en lo más alto una plataforma para mayor seguridad del oteador y tocador del cuerno. La torre les salió alta, por lo que tuvieron la inteligencia de embutir lanchas saledizas en su contorno para poder subir a su cumbre, podría decirse que al modo de una escalera de caracol. 

Según cuenta José González, para las llamadas e intercomunicación entre unos y otros pastores tenían sus códigos. Así, (utilizando nombres imaginarios) un solo toque de cuerno desde La Mojolla podía aludir a Cirilo, dos toques, a Esteban, tres toques, a Silvano o cuatro toques a Nemesio, por ejemplo. Era una forma de saber dónde se encontraba cada uno. Al oír la llamada y sentirse interpelado el aludido contestaba dando su ubicación, igualmente con toques establecidos. Si respondía con tres toques podía significar que se encontraba en la mojonera de Poza de la Sal, si con dos toques en la de Abajas, por ejemplo. Y es de suponer que dentro de este lenguaje del cuerno hubiera también otros toques específicos, quizá para hacer una “quedada” general de pastores, o tal vez para advertir de la presencia del lobo, entre otros asuntos, pero de eso no tengo seguridad. Lo que sí es seguro es que el cuerno unió en la distancia a los pastores de Las Corralizas, en las soledades del páramo, donde hoy rugen los comedores de viento. 

 

martes, 23 de mayo de 2023

UNA CIUDAD DE LA MEDIA LUNA EN VILVIESTRE DEL PINAR

      

Una ciudad amurallada, con posibles minaretes, medias lunas y banderitas.


Simbolismo. 


FOTOGRAFÍAS: Iglesia de Vilviestre del Pinar (Tomadas en mayo de 2018).

Este archivo fotográfico mío no hace más que darme sorpresas. Os cuento, amigos de este Cajón de Sastre. Con harta frecuencia suele sucederme que, rebuscando para algún tema concreto en el maremágnum de imágenes guardadas, me salen al paso temas que en su día dejé orillados con la idea de que en algún momento podría resucitarlos. Muy pronto, sin embargo, se fueron yendo al olvido, y de no ser por dicha rebusca la mayoría se hubiera quedado en el limbo del olvido definitivo. Estos encuentros me crean problemillas (benditos problemillas), pues en más de una ocasión me hacen cambiar de chip en los trabajos que tengo entre manos, como es el caso que hoy me trae. No me importa mucho, la verdad, pues volver atrás es, en cierto modo, una manera de rejuvenecer, en este caso cinco añitos. Pero bueno, a lo que iba. Hablábamos de una sorpresa, y esto es lo que realmente experimenté cuando en mayo de 2018 me dio por visitar pueblos de la zona de pinares en busca de ventanas singulares. Iba buscando ventanas, en efecto, tarea que ya conocéis, pero me encontré en Vilviestre del Pinar con una ciudad de la media luna, en una insólita obra pintada a todo color. Ocurrió en la iglesia parroquial de este lugar. Fue una gran sorpresa, como os podéis imaginar, queridos amigos. En el altar mayor, detrás de un gran Cristo Crucificado, llenando el hueco que deberían ocupar calles de un retablo con su normal imaginería, encontré un lienzo pintado sobre tabla en el que vi representada una ciudad amurallada con un montón de supuestos minaretes coronados por medias lunas y banderitas. ¡Oh, una ciudad del islam!, me dije lleno de estupefacción. Intenté atar cabos para la interpretación del precioso lienzo y se me ocurrió que el pintor, probablemente de finales del siglo XVII o principios del XVIII, debió ser buen conocedor de ciudades islámicas o islamizadas (aunque solo fuera de oídas o por libros), pero más aún un buen cristiano, pues quiso que el Crucificado imperara con su grandeza sobre los seguidores de la media luna, y que la Virgen María, representada en forma de luna con cara de afable mujer, acompañara en la celestial escena. Es una forma de ver e interpretar el conjunto, seguro que puede haber otras. En todo caso, es una curiosidad más de las muchas y maravillosas que nos vamos encontrando en esta insólita provincia que no para de sorprendernos.