Elías Rubio Marcos y su "CAJÓN DE SASTRE"

Recopilación de artículos publicados y otros de nueva creación. Blog iniciado en 2009.

domingo, 9 de agosto de 2026

CUENTA ATRÁS PARA EL ECLIPSE. FENÓMENOS DEL CIELO EN LA TRADICIÓN ORAL. MANCHAS DE LA LUNA (DÍA 4)


La luna ya no está sola, alguna chatarra terrícola ha caído en ella.











FOTOGRAFÍAS: De aquí y de allá y en distintas fechas. 

Faltan diez días para el esperado eclipse, que tanta expectación está causando en todas partes. Memorias de Burgos, siguiendo la estela de tantas actividades como se están preparando para celebrar el fenómeno astronómico, quiere sumarse también a la corriente con entradas que hablarán del cielo y sus fenómenos en relación a las tradiciones de nuestros pueblos. Los cielos burgaleses presumen de ser limpios y hay quien vende esta característica para convocar al mayor número de público posible. Hay muchos cielos limpios en Burgos (todavía y afortunadamente) para la observación de lo que se cuece en ellos, lo mismo en el día que en la noche, aunque, probablemente, más limpios debieron estar en el tiempo de nuestros abuelos, cuando las basuras espaciales ni se soñaban. El amanecer, el ocaso del sol, la noche, las estrellas, la visión de todo lo que brilla en el firmamento, está llena de creencias y leyendas. Nuestros padres y abuelos encontraron explicación para todo lo que no comprendían con lógicas mágicas.

Iniciamos hoy la serie que pretendemos, que ha de culminar en el día del eclipse (ojalá nada interfiera la continuidad), con imágenes y creencias sobre distintos aspectos, comenzando con el amanecer. Algunas serán imágenes propias, otras, en cambio, se las deberemos agradecer a grandes fotógrafos burgaleses que nos las cedieron con gran generosidad. Todas ellas servirán para ilustrar decires del pueblo en su relación con el cosmos.


HAN COLABORADO CON SUS FOTOGRAFÍAS

Nicolás Gallego; Jesús Esteban Conde; Edurne Rubio; Miguel Moreno.

viernes, 7 de agosto de 2026

CUENTA ATRÁS PARA EL ECLIPSE. FENÓMENOS DEL CIELO EN LA TRADICIÓN ORAL. DE LAS LUNAS (DÍA 5)



Las bondades de la luna





FOTOGRAFÍAS: De aquí y de allá y en distintas fechas. 

Faltan diez días para el esperado eclipse, que tanta expectación está causando en todas partes. Memorias de Burgos, siguiendo la estela de tantas actividades como se están preparando para celebrar el fenómeno astronómico, quiere sumarse también a la corriente con entradas que hablarán del cielo y sus fenómenos en relación a las tradiciones de nuestros pueblos. Los cielos burgaleses presumen de ser limpios y hay quien vende esta característica para convocar al mayor número de público posible. Hay muchos cielos limpios en Burgos (todavía y afortunadamente) para la observación de lo que se cuece en ellos, lo mismo en el día que en la noche, aunque, probablemente, más limpios debieron estar en el tiempo de nuestros abuelos, cuando las basuras espaciales ni se soñaban. El amanecer, el ocaso del sol, la noche, las estrellas, la visión de todo lo que brilla en el firmamento, está llena de creencias y leyendas. Nuestros padres y abuelos encontraron explicación para todo lo que no comprendían con lógicas mágicas.

Iniciamos hoy la serie que pretendemos, que ha de culminar en el día del eclipse (ojalá nada interfiera la continuidad), con imágenes y creencias sobre distintos aspectos, comenzando con el amanecer. Algunas serán imágenes propias, otras, en cambio, se las deberemos agradecer a grandes fotógrafos burgaleses que nos las cedieron con gran generosidad. Todas ellas servirán para ilustrar decires del pueblo en su relación con el cosmos.


HAN COLABORADO CON SUS FOTOGRAFÍAS

Nicolás Gallego; Jesús Esteban Conde; Edurne Rubio; Miguel Moreno.

CUENTA ATRÁS PARA EL ECLIPSE. FENÓMENOS DEL CIELO EN LA TRADICIÓN ORAL. EL ARCO IRIS (DÍA 6)



Nadie hasta ahora ha podido comprobarlo.

Un tesoro visual y efímero.







FOTOGRAFÍAS: De aquí y de allá y en distintas fechas. 

Faltan diez días para el esperado eclipse, que tanta expectación está causando en todas partes. Memorias de Burgos, siguiendo la estela de tantas actividades como se están preparando para celebrar el fenómeno astronómico, quiere sumarse también a la corriente con entradas que hablarán del cielo y sus fenómenos en relación a las tradiciones de nuestros pueblos. Los cielos burgaleses presumen de ser limpios y hay quien vende esta característica para convocar al mayor número de público posible. Hay muchos cielos limpios en Burgos (todavía y afortunadamente) para la observación de lo que se cuece en ellos, lo mismo en el día que en la noche, aunque, probablemente, más limpios debieron estar en el tiempo de nuestros abuelos, cuando las basuras espaciales ni se soñaban. El amanecer, el ocaso del sol, la noche, las estrellas, la visión de todo lo que brilla en el firmamento, está llena de creencias y leyendas. Nuestros padres y abuelos encontraron explicación para todo lo que no comprendían con lógicas mágicas.

Iniciamos hoy la serie que pretendemos, que ha de culminar en el día del eclipse (ojalá nada interfiera la continuidad), con imágenes y creencias sobre distintos aspectos, comenzando con el amanecer. Algunas serán imágenes propias, otras, en cambio, se las deberemos agradecer a grandes fotógrafos burgaleses que nos las cedieron con gran generosidad. Todas ellas servirán para ilustrar decires del pueblo en su relación con el cosmos.


HAN COLABORADO CON SUS FOTOGRAFÍAS

Nicolás Gallego; Jesús Esteban Conde; Edurne Rubio; Miguel Moreno.

jueves, 6 de agosto de 2026

CUENTA ATRÁS PARA EL ECLIPSE. FENÓMENOS DEL CIELO EN LA TRADICIÓN ORAL. TORMENTAS (DÍA 7)


Un volcán de luz y color.

El enebro rajado clama al cielo.

¡Vete a hacer daño a otra parte!

¡Rayos y centellas!

Mamatus que ya no aguantan la carga que llevan en sus entrañas. 




FOTOGRAFÍAS: De aquí y de allá y en distintas fechas. 

Faltan diez días para el esperado eclipse, que tanta expectación está causando en todas partes. Memorias de Burgos, siguiendo la estela de tantas actividades como se están preparando para celebrar el fenómeno astronómico, quiere sumarse también a la corriente con entradas que hablarán del cielo y sus fenómenos en relación a las tradiciones de nuestros pueblos. Los cielos burgaleses presumen de ser limpios y hay quien vende esta característica para convocar al mayor número de público posible. Hay muchos cielos limpios en Burgos (todavía y afortunadamente) para la observación de lo que se cuece en ellos, lo mismo en el día que en la noche, aunque, probablemente, más limpios debieron estar en el tiempo de nuestros abuelos, cuando las basuras espaciales ni se soñaban. El amanecer, el ocaso del sol, la noche, las estrellas, la visión de todo lo que brilla en el firmamento, está llena de creencias y leyendas. Nuestros padres y abuelos encontraron explicación para todo lo que no comprendían con lógicas mágicas.

Iniciamos hoy la serie que pretendemos, que ha de culminar en el día del eclipse (ojalá nada interfiera la continuidad), con imágenes y creencias sobre distintos aspectos, comenzando con el amanecer. Algunas serán imágenes propias, otras, en cambio, se las deberemos agradecer a grandes fotógrafos burgaleses que nos las cedieron con gran generosidad. Todas ellas servirán para ilustrar decires del pueblo en su relación con el cosmos.


HAN COLABORADO CON SUS FOTOGRAFÍAS

Nicolás Gallego; Jesús Esteban Conde Martínez; Edurne Rubio; Miguel Moreno.

 

miércoles, 5 de agosto de 2026

CUENTA ATRÁS PARA EL ECLIPSE. FENÓMENOS DEL CIELO EN LA TRADICIÓN ORAL. ATARDECER ROJO ANUNCIA UNA GUERRA (DÍA 8)


Rojo atardecer


FOTOGRAFÍAS: De aquí y de allá y en distintas fechas. 

Faltan diez días para el esperado eclipse, que tanta expectación está causando en todas partes. Memorias de Burgos, siguiendo la estela de tantas actividades como se están preparando para celebrar el fenómeno astronómico, quiere sumarse también a la corriente con entradas que hablarán del cielo y sus fenómenos en relación a las tradiciones de nuestros pueblos. Los cielos burgaleses presumen de ser limpios y hay quien vende esta característica para convocar al mayor número de público posible. Hay muchos cielos limpios en Burgos (todavía y afortunadamente) para la observación de lo que se cuece en ellos, lo mismo en el día que en la noche, aunque, probablemente, más limpios debieron estar en el tiempo de nuestros abuelos, cuando las basuras espaciales ni se soñaban. El amanecer, el ocaso del sol, la noche, las estrellas, la visión de todo lo que brilla en el firmamento, está llena de creencias y leyendas. Nuestros padres y abuelos encontraron explicación para todo lo que no comprendían con lógicas mágicas.

Iniciamos hoy la serie que pretendemos, que ha de culminar en el día del eclipse (ojalá nada interfiera la continuidad), con imágenes y creencias sobre distintos aspectos, comenzando con el amanecer. Algunas serán imágenes propias, otras, en cambio, se las deberemos agradecer a grandes fotógrafos burgaleses que nos las cedieron con gran generosidad. Todas ellas servirán para ilustrar decires del pueblo en su relación con el cosmos.


HAN COLABORADO CON SUS FOTOGRAFÍAS

Nicolás Gallego; Jesús Esteban Conde Martínez; Edurne Rubio; Miguel Moreno.

 

martes, 4 de agosto de 2026

CUENTA ATRÁS PARA EL ECLIPSE. FENÓMENOS DEL CIELO EN LA TRADICIÓN ORAL. EL SOL PARADO (DÍA 9)





FOTOGRAFÍAS: De aquí y de allá y en distintas fechas. 

Faltan diez días para el esperado eclipse, que tanta expectación está causando en todas partes. Memorias de Burgos, siguiendo la estela de tantas actividades como se están preparando para celebrar el fenómeno astronómico, quiere sumarse también a la corriente con entradas que hablarán del cielo y sus fenómenos en relación a las tradiciones de nuestros pueblos. Los cielos burgaleses presumen de ser limpios y hay quien vende esta característica para convocar al mayor número de público posible. Hay muchos cielos limpios en Burgos (todavía y afortunadamente) para la observación de lo que se cuece en ellos, lo mismo en el día que en la noche, aunque, probablemente, más limpios debieron estar en el tiempo de nuestros abuelos, cuando las basuras espaciales ni se soñaban. El amanecer, el ocaso del sol, la noche, las estrellas, la visión de todo lo que brilla en el firmamento, está llena de creencias y leyendas. Nuestros padres y abuelos encontraron explicación para todo lo que no comprendían con lógicas mágicas.

Iniciamos hoy la serie que pretendemos, que ha de culminar en el día del eclipse (ojalá nada interfiera la continuidad), con imágenes y creencias sobre distintos aspectos, comenzando con el amanecer. Algunas serán imágenes propias, otras, en cambio, se las deberemos agradecer a grandes fotógrafos burgaleses que nos las cedieron con gran generosidad. Todas ellas servirán para ilustrar decires del pueblo en su relación con el cosmos.

lunes, 3 de agosto de 2026

CUENTA ATRÁS PARA EL ECLIPSE. FENÓMENOS DEL CIELO EN LA TRADICIÓN ORAL. EL AMANECER. (DÍA 10)


Pronto el sol hará acto de presencia.


FOTOGRAFÍAS: De aquí y de allá y en distintas fechas. 

Faltan diez días para el esperado eclipse, que tanta expectación está causando en todas partes. Memorias de Burgos, siguiendo la estela de tantas actividades como se están preparando para celebrar el fenómeno astronómico, quiere sumarse también a la corriente con entradas que hablarán del cielo y sus fenómenos en relación a las tradiciones de nuestros pueblos. Los cielos burgaleses presumen de ser limpios y hay quien vende esta característica para convocar al mayor número de público posible. Hay muchos cielos limpios en Burgos (todavía y afortunadamente) para la observación de lo que se cuece en ellos, lo mismo en el día que en la noche, aunque, probablemente, más limpios debieron estar en el tiempo de nuestros abuelos, cuando las basuras espaciales ni se soñaban. El amanecer, el ocaso del sol, la noche, las estrellas, la visión de todo lo que brilla en el firmamento, está llena de creencias y leyendas. Nuestros padres y abuelos encontraron explicación para todo lo que no comprendían con lógicas mágicas.

Iniciamos hoy la serie que pretendemos, que ha de culminar en el día del eclipse (ojalá nada interfiera la continuidad), con imágenes y creencias sobre distintos aspectos, comenzando con el amanecer. Algunas serán imágenes propias, otras, en cambio, se las deberemos agradecer a grandes fotógrafos burgaleses que nos las cedieron con gran generosidad. Todas ellas servirán para ilustrar decires del pueblo en su relación con el cosmos.

La Mañana de San Juan el sol sale dando vueltas. 

                        

Vemos salir el astro por los Montes Obarenes.


Oración al alumbrar el día. 

      

HAN COLABORADO CON SUS FOTOGRAFÍAS

Nicolás Gallego; Jesús Esteban Conde Martínez; Edurne Rubio; Miguel Moreno.

 

viernes, 31 de julio de 2026

ROSETAS QUE ME PERSIGUEN


Puertas y arcones con rosetas en la sidrería.

                                                              

Abigarrada acumulación de objetos antiguos en un lugar de Burgos. 
Se puede encontrar de todo, pero buscando mucho. 

FOTOGRAFÍAS: De aquí y de allá (Tomadas en julio de 2026)

Anticuarios, coleccionistas, románticos empedernidos, soñadores del pasado, aprendices de etnógrafos, personas que gustan rodearse de lo que sirvió a sus padres y abuelos, gente que gasta sus dineros en rescates con afán inversionista, que durante muchos años de su vida, o una vida entera, se han dedicado a rastrear pueblos y aldeas, incluso mercadillos de lo viejo de cualquier lugar para conseguir cualquier cosa de aquello que ya no se usa y ha pasado al olvido, da lo mismo que sea en su propia región o en otra cualquiera.

Aprendices de museos (aunque mejor sería decir inmensos almacenes de antigüedades), particulares, son despreciados por las instituciones y responsables del patrimonio etnográfico por no tener convenientemente clasificada e identificada cada pieza almacenada, principalmente su procedencia. Y así, miles de artefactos y enseres, de lugares desconocidos, de enorme valor y atractivo, que con todo derecho serían merecedoras de figurar en cualquier museo oficial, duermen en grandes desvanes, naves y almacenes sin cuidado alguno y sin que se vea para su contenido una salida digna. Y así, lo que parecían buenas intenciones de quienes almacenaron estos tesoros con un cierto sentido de aportación cultural se quedó en algo sin destino ni aprovechamiento para la sociedad en general.

Conozco en Burgos algunas de estas impresionantes colecciones, que probablemente hayan costado millones, entre pesetas y euros, a sus conseguidores, y me cuentan que ahora no saben qué hacer con lo acumulado, sabiendo, además, que, por lo general, serán una rémora para sus familiares cuando ellos mueran.


Miles de piezas, de toda condición y con alto valor etnográfico en una colección
particular burgalesa.    

                                                           

Viene lo anterior a cuento de haber conocido este verano uno de estos abigarrados almacenes de antigüedades en un lugar del Principado de Asturias, concretamente en el concejo de Llanes. Se trata de una afamada sidrería que tiene la particularidad de lucir en una pared del zaguán que da acceso al establecimiento una impresionante colección de arte mobiliario, una notable y sugerente muestra compuesta de oscuros arcones y puertas de otros siglos, labrados con madera noble, con admirable talla carpintera y con rosetas de distintos radiales que me llevaron a recordar las hexapétalas que catalogamos recientemente en Burgos fuera del arte mobiliario. Las rosetas, al parecer, fueron en la Asturias rural un motivo decorativo con gran trascendencia, y seguramente con un simbolismo protector de los hogares.     

Aparte de dicho zaguán, la sidrería tiene en un espacioso desván una colección de antigüedades tan notable que cuesta creer que ninguna institución se haya hecho cargo de ella. No os describo lo que allí vi, sería abrumador para vosotros, pero os haréis cabal idea viendo las fotografías que aquí os dejo. Que las disfrutéis.


Puerta con rosetas, artesanía asturiana.  

Armario en el desván de la sidrería. 

Y haya sidra en el lagar... 

 

domingo, 21 de junio de 2026

LAS BODEGAS COMO REFUGIOS CLIMÁTICOS (BODEGAS XVI)

     

Descriptivo bocallave para acceso a bodega en Isar. 
Una jarra, una botella y un porrón adornan la bella y sugerente 
obra de un herrero artista y anónimo.  


FOTOGRAFÍAS:  Bocallaves en bodega de Isar. 

Hoy, que tanto sufrimiento nos va a deparar la ola de calor que nos asola, y la continuidad que esta tendrá en el tiempo, según las predicciones, se me ocurre pensar que llegados a un punto en el que ni casas con sus aires artificiales, ni piscinas ni otras refrigeraciones de las ciudades, podrán mitigar lo que se avecina en estos días (y lo que vendrá en un futuro cercano como consecuencia del cambio climático), las bodegas tradicionales de nuestros pueblos pueden llegar a ser un buen refugio para sobrellevar lo que el cuerpo de los burgaleses no puede aguantar durante mucho tiempo. Uno se imagina el exterior, con temperaturas continuadas de más de 40 grados y lo contrapone a los 12 o 14 del interior de las bodegas, y la verdad es que siente la tentación de llevarse colchón, sábanas y almohada y hacer cama en el subterráneo suelo, junto a una cuba llena de caldo, para poder dormir. Frescura y tranquilizante aroma no faltarían en las bodegas activas. En los pueblos del vino los vecinos lo tienen fácil, pues dichas bodegas están muy cercanas a las viviendas, cuando no pegadas a ellas. ¡Qué suerte! 

miércoles, 10 de junio de 2026

EL PAN DE EMILIO, DE LIGOS A ISAR


El molino de Emilio.


Emilio Bahón fabricó harina y repartió pan por los pueblos durante décadas.
Hoy, su panadería sigue repartiendo y él enseña con orgullo su histórico molino. 


FOTOGRAFÍAS: Molino en Isar (Tomadas en mayo de 2026).

Muchas veces, en mis incursiones por los pequeños pueblos del entorno de Villadiego, había visto en las plazas y calles mayores la furgoneta del panadero de Isar. Tantas veces, que llegué a familiarizarme con su imagen y con lo que representaba, que no era otra cosa que la de los últimos resistentes de la despoblación acercándose a la furgoneta para recoger su ración de pan diaria. Creo haberlo dicho ya, el encuentro entre dichos vecinos y las furgonetas panaderas me ha parecido siempre un momento extraño, pero a la vez entrañable, y diría que incluso mágico, pues advierte que detrás de la escena se esconde una manera intimista de romper aislamientos y silencios. Lo que no sabía es que un día habría de encontrarme con la tahona madre del pan de Isar, con el molino que hizo la harina y con su molinero gobernante. Y esto ocurrió hace muy poquito, el día que fui en busca de bodegas a Isar.

 

De Ligos a Isar

De allí [se supone que de Ligos], íbamos a Ayllón con seis burros a coger sacos pa moler, y yo iba con mi padre. Mi padre sí que fue molinero, mi abuelo no sé. A mi abuelo no le conocí yo. [Me contaron que] de un nublao que hubo le cayó un rayo y de eso se murió. A mi abuela sí la conocí.

 

Emilio Bahón, nacido en 1940, llegó a Isar a los 16 años procedente de Ligos, un pueblecito soriano arrimado a Cuevas de Ayllón. Sus padres, molineros en ese lugar, en vista de que su actividad molinera había decaído, o no daba más de sí para alimentar las numerosas bocas de la familia, decidieron buscar fortuna harinera más allá de su tierra soriana. Emilio lo cuenta así:

Vine aquí con 16 años. Porque en el molino en el que estábamos allá éramos molineros también, pero éramos dos hermanos y dos hermanas, y últimamente aquello no funcionaba, y entonces dijo el padre [Jesús Bahón Martínez]: “bueno pues nosotros nos vamos”. Y entonces, por aquí venía un sobrino, de una hermana de mi padre, que vivía en Burgos, venía a repartir caseras y cosas de esas, bebidas y… Y se enteró de que allí [en Isar] vendían un molino. Dijo: “vayan pa allá y le compráis ¿eh?”. Le compramos a un tío de la mujer [la mujer de Emilio].

Montaron la panadería

Al principio solo molíamos, pero al poco tiempo se montó la panadería. Montamos un horno ahí [en edificio contiguo y para hacer de panadería] y luego montamos otro dentro, estuvo sobre… pues igual, 15 o 20 años estaría. Y luego ya empezamos a repartir. Y luego ya monté la panadería allí donde hora está, que lleva cuarenta años, compré una huerta y entonces la montamos allí. Repartíamos [pan] pues por Pedrosa, Villorejo, Manciles, Cañizar, Hornillos, Hormaza, y hasta Villagutiérrez. Y luego ya nos metimos en Yudego, Villandiego y Citores.

Ahora se reparte, pero menos. Ahora se reparte a Hormaza, Hornillos, Cañizar, Pedrosa del Páramo, Villanueva de Argaño, Citores, Olmillos y Villandiego. Lo reparte el hijo.

Fábrica de harinas de Paulino Orejón

Al principio [de poner la panadería] gastamos harina de la fábrica de Orejón. Esa estaba por el castillo, según subes por el arco Santa María pues subes para allá y por ahí estaba. [debe referirse a la fábrica de harinas de Paulino Orejón que estuvo en la calle de Fernán González, junto a la Casa del Cubo]. La harina nos la traía él en un camión.  

Pienso para el ganado, una actividad frenética

Al principio algo trigo sí que molimos [trigo], pero luego ya venía la harina de la fábrica, de Briviesca, de otra que había por Villaquirán y … [molimos pienso para el ganado].

Para pienso pal ganao, ¡ni se sabe los sacos que molíamos! Desde las cinco de la mañana, y todo el día, ya estaban las galeras esperando [en el molino para moler].

 

DEL MOLINO

         Emilio y familia encontraron el ingenio de Isar con toda la instalación necesaria para la molienda, tal como se lo compraron a Emilio Calzada, su anterior dueño, y como ahora le podemos ver, incluida la vivienda que habría de ser su hogar, en la que el matrimonio molinero vivió nueve años y en la que nacieron sus dos hijos. Su aspecto actual es el de un coqueto edificio de buena sillería (de 1915), seguramente sustituto de otro más antiguo que ya funcionaba a mediados del siglo XVIII y seguramente más atrás en el tiempo. Cuenta con dos piedras molinares, las que llegaron a funcionar al unísono, una movida por turbina y otra por un motor de gasoil acoplado. Dispone también de un ciazo de cerner, colgado, del que “salía la harina limpia y lista para cocer”. Tuvo además una limpia, pero fue desmontada por Emilio y el olvido se la llevó. Hoy llama la atención a todo el que visite el molino la carpintería que protege el cuerpo y conjunto de las dos piedras, las barandillas que con gran esmero llegó a construir y montar Emilio.

           El cauce de agua que hacía mover la turbina, aún bien conservado, tiene 900 metros de recorrido, desde la toma del río Hormazuela hasta su entrada en el molino.


Aguas del río Hormazuela, desviadas para el molino. 

Una admirable labor de carpintería envuelve la maquinaria. 



Un molino de mucho ingenio natural. 


Del ciazo salía la harina limpia y lista para hacer el pan.  


       PD: Muchas gracias, Emilio Bahón, por haberme contado tu historia y por permitirme visitar el ingenio que durante tantos años ocupó tu vida y la de tu familia.