Elías Rubio Marcos y su "CAJÓN DE SASTRE"

Recopilación de artículos publicados y otros de nueva creación. Blog iniciado en 2009.

jueves, 12 de septiembre de 2013

INDIANOS BURGALESES IMPULSORES DE ESCUELAS

FOTOGRAFÍAS: Zócalo de Puebla (México, junio 2013). "Escuelas Aquilino Puerta" en Monasterio de Rodilla (septiembre 2013). 


Escuelas Aquilino Puerta en Monasterio de Rodilla.
Junto a la N-1.

El nombre del indiano  y el año de construcción (1906)
figuran en el frontón de la fachada principal.



En mayo de 2012 guardábamos en este Cajón de Sastre una entrada dedicada a las escuelas de Atapuerca, aquellas que fueron costeadas por el indiano, natural de este pueblo, Pablo García Vilumbrales. Era una entrada más de las que aquí venimos dedicando a los “burgaleses de ultramar, a aquellos paisanos de nuestras ciudades y pueblos que decidieron un día cruzar el gran océano para llegar al “nuevo continente” y buscar allí el medio de vida que en nuestro país se les negaba (esta música me suena). Unos, los más, fueron de “maleta al agua”, expresión que se utilizó para denominar a aquellos emigrantes que murieron pobres allá, o regresaron pobres acá tras sufrir toda suerte de calamidades; otros, los menos, son los que tuvieron más suerte y lograron amasar alguna fortuna. De aquel indiano de Atapuerca os contaba, queridos amigos y seguidores de este Cajón de Sastre, que habiendo hecho fortuna en México, trabajando en Puebla como director en la fábrica de tabacos “El Pabellón”, de Penichet y Cía, donó antes de morir un buen capital para que en su pueblo natal se construyeran escuelas públicas para niños y niñas. Y ya que he mencionado a Puebla, esa maravillosa ciudad Patrimonio de la Humanidad, la cual tuve el privilegio de visitar el pasado mes de junio, quiero referirme a las gestiones que llevé a cabo en el Archivo Histórico de allá y con personas eruditas de la ciudad para recabar información sobre dicha fábrica y si pudiera ser sobre nuestro paisano García Vilumbrales. Nada encontré, salvo una pobre referencia, en documento de  1909 y sin relación al indiano de Atapuerca, a Juana Oropesa, “señora de Penichet”. Quizá lo más notable de mis gestiones fue el haberme encontrado con el señor Vicente, colaborador en la Biblioteca (en la Palafoxina, no, en la otra) de la ciudad, un hombre de 83 años con un familiar que, según nos expresó, llegó a trabajar en la fábrica de tabacos “El Pabellón”. Pero allí acabó todo, la fábrica había desaparecido y ni documentos ni fotografías se conservaban; el viento de los océanos, o las fumarolas del Popocatepel, en activo por aquellos días, todo se lo había llevado, incluida la memoria. Nos queda, eso sí, el buen recuerdo de las maravillas de Puebla y de la magnífica acogida que nos fue dispensada.



Una vista del zócalo de Puebla.
Visitamos el Archivo Histórico de la ciudad
siguiendo las pistas del indiano de Atapuerca.
Bello edificio de Puebla (México).
Ojalá hubiera sido la fábrica de tabacos "El Pabellón".


Hoy, queridos amigos, vengo con otro emigrante de ultramar que, al parecer, debió triunfar allende los mares. Un indiano burgalés, de Monasterio de Rodilla, del que hasta el momento y después de haberme entrevistado con diversas personas mayores, paisanas suyos, y visitado el Ayuntamiento, nada he podido averiguar, salvo su nombre, Aquilino Puerta, y eso porque se halla escrito en la fachada de las escuelas de Monasterio y en una placa del callejero. Nadie en este pueblo sabe nada de este indiano, la oscuridad sobre su vida es total. Se cree que vivió en Argentina, pero ni eso es seguro. Lo único seguro es que antes de morir dejó una cantidad de dinero para que se crearan unas escuelas en su pueblo, para niñas y niños. Todo el mundo sabe que él fue el benefactor, pero ahí queda todo. Tampoco nos aporta gran cosa un artículo publicado en 1927 en el diario ABC, en el que se hace mención a distintas escuelas levantadas con dinero de indianos en otros pueblos burgaleses, todos del norte de la provincia. Respecto a las de Monasterio, lo único aportado por dicho diario es esta escueta nota: “Don Aquilino Puerta entrega a Monasterio de Rodilla un grupo escolar que se presupuestó en 60.000 pesetas”. Este grupo escolar, de preciosa arquitectura, combinación de piedra y ladrillo,  fechado en 1906, es el que estuvo funcionando hasta hace quince años. En sus últimos tiempos fue “Colegio Público Comarcal”, y a él acudían niños de los pueblos cercanos a Monasterio (Santa María del Invierno, La Brújula, Quintanavides, Santa Olalla...). Lucía Pascual, maestra que fue por está época en el centro escolar, a quien entrevisté hace unos días en una residencia de la capital, se encargaba no sólo de dar clase a los niños, sino también de recogerlos en sus casas en un autobús que ella misma conducía. A eso se llama dedicación.


Una placa en el callejero, como agradecimiento
al indiano benefactor de Monasterio de Rodilla.


Ya sin actividad docente, las “Escuelas Aquilino Puerta” han sido  transformadas para “edificio de usos múltiples”. Entre el anecdotario de centro de enseñanza cabe señalar una nota triste, y es la muerte de un escolar atropellado por un camión en la carretera que hoy conocemos como N-1. Ocurrió en 1942, cuando el patio de recreo había sido convertido en huerto con arbolado y los niños salían de recreo a la parte que da a dicha carretera, que ya por entonces debía tener su tráfico. Por otro lado, cabría destacar  los paralelismos entre las escuelas de Monasterio y de Atapuerca. Los dos conjuntos tenían bloques separados para niñas y niños y entre los dos bloques, como parte central, se encontraban las viviendas del maestro y la maestra. Y si uno observa bien, verá que los dos conjuntos escolares se parecen mucho, como si hubieran sido hechos en la misma época y siguiendo unas directrices técnicas de modelo. Sin embargo, un cuarto de siglo separa la construcción de uno y otro: Monasterio de Rodilla, 1906 y Atapuerca, 1932.  Quizá el de Monasterio, por ser el más antiguo, sirvió de modelo para otros. Lo iremos viendo. 


Largas hileras de camiones pasan hoy junto al bello edificio
de las viejas escuelas de Monasterio de Rodilla. 

3 comentarios:

  1. Mi nombre es Manuel Penichet Pinet, soy bisnieto de Manuel Penichet Valdés, fundador de la fábrica de cigarrillos El Pabellón en Puebla, México., donde trabajó Pablo García Vilumbrales. Desafortunadamente tampoco cuento con información sobre el destino que tuvo la fábrica y menos aún la trayectoria y vida del benefactor de Atapuerca. Solo se que al morir mi bisabuelo en 1897, la empresa quedó en manos de Rodolfo Bello y Acedo, socio y accionista de M. Penichet y Cia., quien la dirigió por lo menos hasta 1915, seguramente contando con la ayuda del indiano de Burgos. Su ubicación exacta la desconozco, pero si puedo decir que se encontraba muy cerca de El Paseo Bravo, un parque muy conocido en la ciudad de Puebla.

    Me da gusto saber que una parte de las utilidades generadas por esta empresa, fueron destinadas en beneficio de los niños y niñas de Atapuerca. Saludos.

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  2. Mil gracias, don Manuel, por su comentario. Es una gran alegría recibir noticias de allá, referidas a la fábrica donde trabajó nuestro paisano el benefactor de Atapuerca. Es una pena que no tengamos imagen de la fábrica de su bisabuelo, seguro que fue bella, como lo es también todo el conjunto de Puebla.

    Muchas gracias de nuevo y reciba un afectuoso saludo.

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  3. Estimado. Buen estudio. Mi abuelo era de un pueblo cercano a Monasterio de Rodilla llamado Alcocero. Y se apellidaba Puerta. Me sorprendió ver lo de las escuelas Aquilino Puerta al pasar por ellas. Probablemente sería familia lejana de mi abuelo. Qué pena que no haya màs datos sobre Aquilino. Gracias por mirar estos temas.

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