Elías Rubio Marcos y su "CAJÓN DE SASTRE"

Recopilación de artículos publicados y otros de nueva creación. Blog iniciado en 2009.

lunes, 28 de noviembre de 2016

LA “CASA DEL VÍNCULO” EN QUINTANILLA DE LA PRESA


Fachada digna de un buen destino

Una ventana bien escoltada

Una maravilla con toscos remiendos



                                                              Preciosa ventana con escudo de los Llanillo


FOTOGRAFÍAS: Casona blasonada en Quintanilla de la Presa (Tomadas el 28/11/2016)

Como cada invierno en periodos de niebla, una vez más me he sumergido y perdido por tierras del partido de Villadiego. ¿Qué tendrán estas tierras que tanto me llaman? ¿Será la adusta faz de sus lomas, sus valles y vallejuelos que parecen ir a ningún sitio?, ¿quizá la soledad silenciosa de sus pueblos, tantos como hay, tantos como aún desconozco pues nacieron como si alguien hubiera lanzado semillas? No sé, pero tiene su encanto adentrarse en las nieblas de la mañana, en las plazas mayores de las aldeas, donde el reloj de la torre marca horas invisibles, donde alguien que no ves calienta glorietas, donde los perros te siguen hasta que ven que desapareces. Lo tienen aprendido. Será todo eso y quizá más. El hecho es que con niebla salí de Burgos en dirección a Villadiego y con niebla llegué, y me acompañó hasta que el cielo se abrió y descubrí el secreto mejor guardado: la maravillosa y desconocida joya de Quintanilla de la Presa, “La Casa del Vínculo”. Digo del Vínculo no porque sea conocida así (hoy, tristemente, no se la llama de ninguna manera, ni siquiera casona, o palacio a secas), sino porque merece ser recuperado este nombre de resonancias históricas, que en cierta manera viene a ser sinónimo de Mayorazgo. Podríamos llamarla la casa del Mayorazgo también, pero particularmente me gusta más decir la “Casa del Vínculo” (a ver si cuaja).

Describir la fachada de esta casona, cuyo mayorazgo fundó Diego Gutiérrez Llanillo, haría las delicias de estudiosos del arte y de la heráldica, y también de la Historia. Aquí, queridos amigos, vamos solo a tomar nota de sus ventanas para guardarlas en el cajón de las VENTANAS CON HISTORIA, que tan lleno se encuentra ya. Una de ellas, la central, flanqueada por dos grandes escudos, luce en la parte superior otro más pequeño en torno al cual puede verse grabada una data, 1666, y el apellido de los Llanillo.

Grandiosa fachada salida de la niebla, pues, que merecería un buen destino y una buena conservación. Pero me temo...


2 comentarios:

  1. ... te temes lo peor... que desgracia para una casa tan asombrosamente bella... entran hasta ganas de llorar sobre todo pensando en que una vez desaparecida no habrá continuación posible...se mueren las gentes. se mueren los viejos pueblos, el mundo rural a la vieja usanza desaparecerá en muy pocos años para siempre!! horror de mundo!!!
    aprilillo

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    Respuestas
    1. Tienes razón, hemos abandonado y estamos abandonando el campo para llenar ciudades sin sentido. Es un error que no tardando mucho vamos a pagar, si es que no lo estamos pagando ya.
      Y en el asunto del patrimonio, tienes igualmente razón, dan ganas de llorar y gritar por su abandono. En fin...

      Gracias por el comentario

      Un saludo

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