Elías Rubio Marcos y su "CAJÓN DE SASTRE"

Recopilación de artículos publicados y otros de nueva creación. Blog iniciado en 2009.

viernes, 23 de diciembre de 2011

¡FELIZ AÑO NOUVEAU!


FOTOGRAFÍA: Bruselas. Rue Vanderschrick

Mi admirado Víctor Hugo dijo una vez que la de Bruselas es la Plaza Mayor más bella del mundo. Ninguna objeción que hacer, humildemente lo rubrico y creo que todo el mundo que conozca esta maravilla lo haría. Sucede sin embargo que la capital europea tiene otro tesoro que creo es menos conocido. Me refiero a la arquitectura de sus barrios, a sus miles de casas construidas en art nouveau, un patrimonio sin parangón que recomiendo disfrutar alguna vez a todos los amigos de este Cajón de Sastre. Desde hace ya algunos años, desde que un tal Erasmus me robó una hija, vengo callejeando cada vez que tengo ocasión por la capital europea y he de decir que cada día descubro alguna maravilla nueva, aquí una puerta de filigrana imposible, allí un balcón de hierro con forma de mariposa, en esta plazuela un mural dorado de libélulas y búhos… Todo es arte y belleza en las fachadas nouveau, lo podemos ver en los más mínimos detalles, incluso en las rejas por donde se descargaba el carbón o en los limpiabarros. Hoy, queridos amigos y amigas, os quiero felicitar estas entrañables (para algunos, tontunas) fiestas de Navidad y Año Nuevo con un bonito detalle art nouveau bruselense. Sed buenos y felices.

viernes, 9 de diciembre de 2011

RECORTADO EN LA NIEBLA




FOTOGRAFÍAS: Sedano. (Tomadas el 8  de diciembre de 2011).

Hoy, queridos amigos y seguidores de este Cajón de Sastre, tengo que empezar por pediros perdón por las imágenes que aquí dejo. Quizá puedan herir la sensibilidad de alguien, espero que no mucho. Ayer, tratando de salir de la antipática niebla que en estos días nos envuelve, me puse en ruta para buscar el sol. Llegué a Sedano al mediodía y cuando todavía el meteoro se resistía a desparecer. En un extremo del pueblo, entre la espesura blanca, tuve ocasión de contemplar una escena de la matanza del cerdo que llamó mi atención, pues más me pareció una performance de un artista moderno que una estampa de contenido etnográfico. Colgado de una moderna grúa, el cochino, abierto en canal, se recortaba en el cielo blanco a más de diez metros de altura. En un primer momento pensé que el animal habría cometido alguna grave fechoría y le habían puesto allí para mayor escarnio, como se ponía en la antigüedad a los reos en las picotas. Pero no, se trataba sólo de dejarle a la fresca para un buen oreo. Pronto le bajarían y harían con él picadillo, que es lo suyo. Y es que las matanzas en los pueblos ya no son lo que eran.