Elías Rubio Marcos y su "CAJÓN DE SASTRE"

Recopilación de artículos publicados y otros de nueva creación. Blog iniciado en 2009.

domingo, 26 de abril de 2026

¿TEMPLARIOS EN ISAR?

              

Ábside de San Pedro de los Templarios. 




FOTOGRAFÍAS: Iglesia de San Pedro de los Templarios en Isar (tomadas en abril de 2026). 

Iba en busca de bodegas y me salió una iglesia de templarios que no conocía. Bueno, de templarios se dice que es, sin que nada serio lo pruebe, como sucede con tantos otros enclaves atribuidos a esta orden en la provincia. Eso sí, por tradición se la conoce en Isar como Iglesia de San Pedro de los Templarios, lo que no es indicio menor: "algo tendrá el agua cuando se la bendice", dirá alguien. Cuentan en Isar que hubo un tiempo en que el Camino de Santiago pasaba por el casco urbano de este pueblo, siguiendo el tramo Rabé de las Calzadas-Hornillos del Camino, no como ahora, que ese discurrir ha cambiado al haberse creado una ruta de acceso más directa para llegar a Hornillos sin necesidad de pasar por Isar.

Quizá fue esa circunstancia, la de estar Isar dentro de la ruta jacobea, lo que hizo posible que en esta villa se fundara una iglesia-hospital para asistencia de peregrinos y que para su atención estuvieran los caballeros templarios, convertidos así en hospitaleros, lo que explicaría la sugestiva advocación que ha perdurado hasta nuestros días.

Por ser una gran desconocida, pues que yo sepa no se encuentra entre los enclaves supuestamente templarios de Burgos difundidos aquí y allá, me complace dejaros hoy, queridos amigos de este Cajón de Sastre, ya que no documentación sólida, pues no dispongo de ella, algunas imágenes de esta iglesia de la cual se conserva un precioso ábside tardo-románico, o, si se prefiere, de gótico incipiente. De su única nave nada queda, ni nada puedo contaros, pues seguramente por hallarse arruinada, en algún momento moderno y en su lugar fue levantada la casa que hoy se puede ver adosada a dicho ábside y que se conoce como la Casa del Cura.


Donde estaba la nave de la iglesia surgió la Casa de Cura. 


sábado, 11 de abril de 2026

LO QUE LA HIEDRA ESCONDE

                         

A los lejos divisamos un muñón oscuro.


Algo debe esconderse en su interior.


Al dar la vuelta, paredes sin cubrir nos sugieren algo.


¡Es una estación de tren! La de Villaverde Peñahorada.
Un letrero de cerámica azul así lo proclama. 


Desarte en el otro lado. 



FOTOGRAFÍAS: Estación de tren de Villaverde Peñahorada. (marzo 2026).

Caminamos por una senda recta que los agrimensores trazaron para que una máquina humeante no perdiera su rumbo. Y al hacerlo, vamos encontrando huellas en las orillas del pasado de un tren, algunas más visibles que otras. Avanzamos con el paso decidido de un senderista. A lo lejos, vemos un muñón oscuro fuera de la senda. ¿Qué será?, nos preguntamos. Parece vegetal. Pronto saldríamos de dudas. Al llegar a él, constatamos que, en efecto, se trataba de un vegetal, para más señas, de un gigantesco rebuño de hiedra. ¿Cómo pudo hacerse tan enorme? Sospechamos que tal volumen no estaba en vano, pues la hiedra siempre entierra cosas, restos. Algo debía proteger, algo debía esconder en su interior. Alguna grieta habrá por la que poder mirar, pensamos. Picados por la curiosidad decidimos explorar el muñón dando una vuelta completa. Y así, lo que en principio nos pareció un amasijo informe de hiedra sin más, resultó que guardaba en su interior algo valioso: ¡una casa, una vivienda! Por una ventana rota nos asomamos a su interior y pudimos ver sus tripas, las habitaciones, tabiques sin puertas, la cocina…, todo en estado ruinoso y repleto de pintadas sin arte, un espectáculo desolador. Por lo poco que se veía de su arquitectura exterior ya imaginábamos lo que pudo ser aquella casa, pero lo dimos como seguro cuando, al completar el perímetro del amasijo, alcanzamos a ver, sobre el muro del norte que asomaba, un letrero de cerámica azul en el que se leía un nombre: VILLAVERDE DE PEÑAHORADA (con el DE). Era evidente que estábamos en la estación de tren de este lugar, perteneciente a la desaparecida línea del fc. Santander-Mediterráneo, y que en lo que ahora son ruinas y antes cuidada vivienda, residieron los encargados del tráfico ferroviario en este lugar.


La hiedra seguirá su labor envolvente y pronto lo cubrirá todo, probablemente dejando solo ver la antena de televisión que, anacrónica, se alza todavía sobre la mancha verde tal que el periscopio de un submarino, 



 

lunes, 6 de abril de 2026

“EL PARRAL”: HISTORIA, BELLEZA Y SOSIEGO

Estampa de belle époque en El Parral. (Foto: Cortés)


FOTOGRAFÍAS: El Parral (en distintos años y en distintas estaciones). 

Recientemente El Parral ha sido remozado, y eso que debemos agradecer a Patrimonio Nacional, y al dinero de todos. Muros de la cerca reforzados, puertas nuevas, merenderos nuevos, papeleras nuevas, especie vegetales nuevas y regeneración de otras existentes… en fin, una labor y un resultado que apreciamos con agrado los burgaleses que acostumbramos a pasear por este bello y entrañable remanso de paz. Y así debería seguir estando. Pero hay cafres que de respetar lo que es de todos no va con ellos y se empeñan en deteriorar lo que pillan, ya sea tronchando un arbolito recién plantado, grafiteando un reluciente panel explicativo o destrozando una papelera, que de todo hemos visto ya desde el citado remozado. Seguro que existe alguna explicación psicológica para describir esta manera bárbara de comportarse, doctores hay para el análisis. De los botellones en este lugar, y sobre todo del que es el principal de todos, mejor tratarlo con tiento, por lo que pueda servir de confrontación, pero bien estaría que se buscaran otros acomodos para no dañar un espacio singular que, por su historia y especial recogimiento, hoy en día sigue siendo el más emblemático de la ciudad. ¿Qué tal La Milanera? Al fin y al cabo, tampoco está tan separado del Parral, ¡y es muy amplio! 

Para rematar este desahogo ciudadano, dejo aquí, queridos amigos de este Cajón de Sastre, una serie de fotografías de dicho parque, tomadas en distintos años y en distintas estaciones, que nos interpelan para una civilizada conservación.


El Parral en verano


El Parral, un remanso para el sosiego de la ciudad. 
 

Nieve de verano en El Parral.


Chiviritas en El Parral.


De cuando nevaba en Burgos (diciembre de 2009).


Contraluz en El Parral.


Corriendo en El Parral.
 

Primavera en El Parral. 


El Parral y el Hospital del Rey forman un conjunto de impresionante belleza. 


Belleza de los chopos desmochados.