Elías Rubio Marcos y su "CAJÓN DE SASTRE"

Recopilación de artículos publicados y otros de nueva creación. Blog iniciado en 2009.

miércoles, 11 de julio de 2012

CAMPANAS DE LEYENDA EN SAN PEDRO DE LA HOZ







 

FOTOGRAFÍAS: San Pedro de la Hoz (Tomadas en julio de 2012).

Caminando de Burgos Santa Casilda, una mujer que peregrinaba al santuario de Buezo para cumplir una promesa,se desorientó en su rumbo al caer la noche. Pero sucedió que, cuando más perdida y afligida estaba, escuchó el toque lejano de un campanillo, lo cual le sirvió para llegar a San Pedro de la Hoz, de cuya iglesia salían los tañidos. La mujer [al parecer de alto poder económico], en agradecimiento por haber salido con bien de aquel trance quiso donar sus alhajas para que el pueblo fundiera unas campanas nuevas y más grandes, unas campanas que fueran la admiración de todos y que se escucharan desde muy lejanos lugares.

Más o menos así lo cuenta una leyenda que he podido recoger en San Pedro de la Hoz. Más o menos también así podría haberse leído en algún exvoto de Santa Casilda, caso de que el hecho narrado hubiera sido escrito y enmarcado en el santuario. Pero no. Digamos que es un exvoto oral, salido de la tradición y sin ninguna certeza histórica.  


Han pasado trece años desde mi última visita al recóndito lugar de  San Pedro de la Hoz y de nuevo el recuerdo de las dos  campanas de su iglesia me ha llevado al humilde campanario que las aloja. No son unas campanas corrientes de bronce, qué va. Una es enorme y de sonido largo (tres minutos tiembla el campanario con un simple golpe de badajo, tres minutos en que su voz queda suspendida dentro del casetón y se expande a lugares remotos). Las dos tienen crípticos mensajes, en tipografía y alfabetos varios y cuyo significado nadie hasta ahora ha sabido descifrar. Me contaron en la visita de ayer, como me lo contaron hace años (lo que quiere decir que esta cuestión se ha convertido también en leyenda), que han sido innumerables curas y especialistas (supongo que paleógrafos) los que se han acercado a San Pedro de la Hoz para descifrar los enigmáticos mensajes sin haberlo conseguido. Tan problemático es el asunto que circula la especie en el pueblo de que las inscripciones han llegado hasta el Vaticano para ser estudiadas por los mejores especialistas. Quedamos a la espera. Por supuesto, no seré yo, pobre de mí, que a duras penas alcanzo a leer la fecha de fabricación, 1553, quien vaya a resolver el misterio de las campanas de San Pedro.

Otra cuestión planteada es cómo pudieron llegar unas campanas tan enormes a este apartado rincón en una época (mediados del siglo XVI) en que los caminos debían ser solo sendas apenas transitables para personas; cómo pudieron ser arrastradas las carretas, que se supone tendrían que llevarlas, por un desfiladero tan angosto (La Hoz); y cómo pudieron ser subidas a un campanario tan endeble. La respuesta puede estar en que debieron ser fundidas in situ por algún campanero ambulante, probablemente en un horno excavado al poniente de la iglesia, en una ladera a la altura del campanario, con lo cual el traslado y la colocación pudo llevarse a cabo sin mayores problemas. 

Y una cuestión más: siendo, por su epigrafía y ornamentos, unas campanas tan excepcionalmente valiosas, lo natural sería una protección mayor de la iglesia y una consolidación del campanario. Parece que no es mucho pedir. Uno, que es muy lanzado a la hora de imaginar, piensa ya en peregrinaciones de paleógrafos, nacionales y extranjeros, para intentar descifrar dichas inscripciones, y cree que sería bueno trasladar una imagen de respeto hacia el monumento y no de abandono. Los vecinos del pueblo han mejorado notablemente su caserío, lo que es agradecer; un segundo paso sería la declaración de Bien de Interés Cultural para todo el conjunto por parte de la autoridad competente.

Para vosotros, queridos amigos y seguidores de este Cajón de Sastre, adjunto una pequeña muestra de este tesoro campanil. Que la disfrutéis. 

2 comentarios:

  1. Buenos días, Elías Rubio Marcos:

    Me has hecho recordar con esta entrada a unos amigos a los que hace muchos años que veo. Él tenía una fundición, en la que hacían campanas.
    Para hacer las de San Pedro de la Hoz, la idea más acertada parece ser la que apuntas del horno in situ.
    Y la inscripción, interesante. Con un poco de imaginación, bien legible. Aunque no he visto la fecha que dices del año 1553. ¿No has puesto la fotografía?

    Saludos.

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  2. Hola Gelu. La fecha se veía muy clara en la parte superior de la campana mayor. Ocurre sin embargo que la foto me quedó muy mal. Tendré que repetirla en otra ocasión. No obstante, habrán de ser los especialistas quienes estudien a conciencia la epigrafía de estas campanas, de las dos.

    Saludos

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